‘Fábulas. El gran cruce de las Fábulas’: prescindible sacacuartos

Fábulas El Gran Cruce de las Fábulas

Llegó el momento de que se publique en España el famoso crossover que planteó Vertigo con ‘Fábulas’ y ‘Jack de Fábulas’, las dos series hermanas ideadas por Bill Willingham que tantas satisfacciones nos han dado a los lectores. Y sí, ya sé que muchos pensáis que ‘Jack’ no está a la altura, y es cierto, pero hay que tener en cuenta que no es fácil igualar a la serie-madre.

Aun con eso, ‘Jack’ presenta la cara más gamberra del universo nacido de ‘Villa Fábula’, un juego constante y de puro ocio, de manera que un regreso de ese personaje a la serie principal podría haber dado mucho más juego del que finalmente dio. Es bueno exigir a quienes han dado lo mejor que no decaigan en sus intenciones ni en su creatividad. Y ni Willingham ni Sturges lo consiguen aquí.

La lucha contra Kevin Thorn, el literal más creativo e inestable de todos, se queda en agua de borrajas a lo largo de los 9 números de lo que se compuso el crossover que ahora recopila Planeta (sí, nueve números: 3 de Fables, 3 de Jack y 3 de la miniserie, creada para la ocasión, ‘The Literals’).

Por cierto, la editorial aprovecha para aumentar los precios de los tomos y estos empiezan a ser más caros de lo estrictamente necesario. Así que, con esas cifras en la mano (20 euros) y lo poco aprovechable de la historia (que tampoco afecta demasiado al discurrir de la serie principal y quedará como islote en la gran trama), mi recomendación es clara: no hay prisa en comprarlo, ni siquiera aunque seáis fans.

¿Por qué? Hay varias razones, aunque la principal sea lo poco memorable de la historia que se nos cuenta. Willingham y Sturges decidieron, para realizar el crossover, que el humor gamberro y alocado de ‘Jack’ inundase las algo más comedidas historias de ‘Fábulas’.

Hasta ahí, nada que objetar, y hay que resaltar que ese aspecto del cruce funciona muy bien y todos los personajes acaban por parecer salidos de la misma pluma, como si no hubiera dos series diferentes. Vale que quienes amen el aspecto más dramático y trágico de Fábulas no estarán satisfechos, pero, ¡eh!, un alto en el camino nunca viene mal.

El problema es que la historia es terriblemente plana e inconsistente, que haya muchas páginas que parezcan hechas como simple relleno y que (y aquí ya hay que dar la voz de alarma) no se llegue a nada más, no se rasque en nada el subtexto del tebeo, la “historia más allá de la historia”. Quien más lo sufre es Kevin Thorn, el autor que sufre de bloqueo creativo, un personaje tan terriblemente desaprovechado que parece impropio de Willingham.

¿Es ‘El gran cruce de las Fábulas’ un sacacuartos? Puede que Vertigo se lo plantease así, pero era responsabilidad de los autores haber puesto toda la carne en el asador para encontrar la manera de hacer una de esas historias llenas de talento como las que han mostrado durante muchos números (sobre todo Willingham, lo de Sturges es otra cosa). Pero, sin ganas, es imposible conseguir algo así. Y si encima en España el precio se dispara, doblamos el aspecto de “robo” de este cómic. Ah, y por Dios, que alguien se cargue ya al buey azul; hace tiempo que dejó de ser divertido. ¿Calavera postapocalíptica al canto? No, pero casi.

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Roberto Jimenez @fancueva

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