Entrevista a Bob Fingerman (I)

Retrato de Bob Fingerman realizado por Jeff WongBob Fingerman (Queens, NY, 1964) lleva más de 20 años sumergido en el mundillo de los cómics, trabajando en obras que mezclan la realidad con la ficción, envueltas por un omnipresente sentido del humor. Después de trabajar como free-lancer para diversas publicaciones, creó su primera novela gráfica en 1993, White Like She, que nos cuenta la historia de un hombre negro de mediana edad cuyo cerebro es transplantado a la cabeza de una adolescente blanca.

Poco después inició su obra más conocida, Minimum Wage, un slice of life que nos dibuja retazos de su pasado cuando era un veinteañero. Este mes llega a nuestro país de la mano de Dolmen, y si queréis saber más, podéis leer la reseña que publicamos hace unos días.

Para conocer un poco mejor al autor y su obra, nos pusimos en contacto con Bob para que nos hablara en primera persona de su trabajo y de sus proyectos para el futuro.

Casi todo resulta más agradable si se trata con humor.

Zona Fandom: Ahora que Beg the Question va a publicarse en nuestro país, ¿cómo presentarías tu obra a los lectores que aún no la conozcan?
Bob Fingerman: No estoy muy seguro. Creo que la obra habla por sí misma. Aunque supongo que el editor le hará suficiente promoción como para que los nuevos lectores la conozcan.

ZF: Rob, el protagonista de la obra, es un dibujante free-lancer que trata de buscarse la vida trabajando para diversas publicaciones, entre ellas la porno-casposa Pork. ¿Cómo recuerdas tú tus primeros años en el oficio? ¿Hasta qué punto la trayectoria de Rob es un reflejo de la tuya propia?
BF: La carrera de Rob refleja mis primeros años con bastante precisión. Trabajé prácticamente para cualquiera que me pagara por ello. Publiqué muchas cosas en revistas para adultos. Era un trabajo fácil y que estaba bien pagado (excepto en Screw, la publicación en la que se basa Pork, en donde me pagaban cuatro perras). Fueron unos años de frustración y temor constantes. Temor a no ser capaz de pagar las facturas y frustración por la calidad del trabajo.

ZF: ¿Por qué decidiste rehacer Minimum Wage para su recopilación bajo el título de Beg the Question? ¿Por qué decidiste cambiar también el título?
BF: El cambio de título podría haber sido un error. Pero en la edición española es Salario Mínimo, así que se ha restablecido el título original. Rehice la obra porque no estaba satisfecho con el apartado gráfico. Realicé la obra en forma de serie a lo largo de varios años, y cuando fue recopilada, las ilustraciones habían cambiado con el paso del tiempo. Quería que el conjunto fuera más coherente. Además, Rob era bastante feo. Ya que él iba a ser una recreación mía, tenía que hacerlo más atractivo. ¡Es broma! Lo que pasa es que parecía demasiado viejo antes de que lo volviera a dibujar. Mi padre me dijo que el Rob original parecía un viejo, y ya que mi padre también es mayor, debe saber de lo que habla.

ZF: Como dices en el epílogo de la obra, antes de Minimum Wage sólo habías hecho cómics de ficción. ¿Fue difícil dar el salto a una historia real, en la que los personajes y las situaciones debían ser creíbles?
BF: No, fue fácil. La ficción requiere imaginación; la no ficción sólo requiere tener buena memoria. Estoy exagerando, pero en cualquier caso no fue demasiado complicado. Es algo que había vivido. Sólo tuve que aplicarle un filtro para convertirla en una buena lectura (espero haberlo conseguido) y dejar fuera ciertas cosas, combinar otras, etc.

ZF: La historia aborda cuestiones y problemas cotidianos desde una óptica divertida. ¿Piensas que el humor es un buen recurso para hacernos reflexionar sobre nuestras vidas y que no nos resulte indigesto el proceso?
BF: Desde luego que sí. Casi todo resulta más agradable si se trata con humor.

ZF: La historia se desarrolla en Nueva York, ciudad en la que naciste y en donde aún sigues viviendo. ¿Qué tiene NY que la convierte en una inagotable fuente de inspiración para tantos artistas?
BF: Es un lugar lleno de vida, vibrante y enloquecedor. Hay un dicho: «Está Nueva York, y después está el resto del mundo». Nueva York tiene lo mejor y lo peor de todo lo que nos ofrece la vida moderna. Así que es inspiradora.

ZF: El peso de la obra lo llevan los personajes. Independientemente de lo que les ocurra, nos interesa ver cómo hablan, cómo actúan, cómo se relacionan con los demás. Son personajes que cualquiera puede reconocer en su vida cotidiana. ¿Realizaste un estudio detallado de ellos o dejaste que fueran desarrollándose sobre la marcha?
BF: Puesto que todos están basados en gente que conozco, no tuve necesidad de hacer los deberes. Simplemente los plasmé tal y como son.

ZF: Otro de los puntos destacados de la obra son los diálogos, que la hacen muy apropiada para una adaptación cinematográfica. ¿Nunca te han ofrecido un proyecto de este tipo?
BF: Ojalá. Me siento muy frustrado por no haberlo conseguido, a pesar de haberlo intentado. Ni siquiera me apetece hablar de ello.

ZF: Beg the Question tiene un final feliz, aunque quizá un tanto ambiguo. ¿Qué fue de Rob y Sylvia? ¿Has pensado alguna vez en continuar la historia?
BF: Eso es interesante. En mi opinión, la obra no tiene un final feliz, pero lo escribí de tal manera que cada lector pudiera interpretarlo de una u otra forma. Supongo que todo depende del punto de vista de cada uno. Tú debes de ser bastante optimista. Planeé una secuela, pero no voy a llevarla a cabo. Ya he tenido suficiente. A menos que alguien se decida finalmente a comprarla para una serie de TV, entonces quizá pueda contar el resto. En cualquier caso, la segunda parte iba a llamarse Crash and Burn, así que supongo que podrás imaginarte lo que habría pasado.

Boceto para la portada de la edicion española

Web del autor | Bob Fingerman
Imágenes | Jeff Wong y Bob Fingerman’s Art Blog Thinger

Etiquetas

Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

Compartir este Artículo en