‘Elk’s Run’ impresionante novela gráfica

Elk's Run

Hay alguna ley, supongo que existirá, que dice que todo paraíso acaba pudriéndose, que toda utopía se desmorona por su propio peso, que si algo puede salir mal, saldrá mal. Y otra dice que todas las pequeñas comunidades, pueblos, aparentemente perfectos ocultan un secreto siniestro o tienen algo que desequilibra totalmente la sociedad perfecta. ¿Cuantas películas habremos visto de este tipo? Yo, la última, la genial ‘Arma Fatal’, de los creadores de ‘Spaced’ que de algún modo lo parodia.

‘Elk’s Run’ es, y no es, una de estas historias. Lo es porque el esquema es similar, una utópica comunidad asentada en el pueblo minero de Elk’s Ridge. Y no lo es porque se aleja del tópico «forastero viene al pueblo, y el pueblo declara la guerra al forastero» que es básicamente el leit motiv de este tipo de historias para enfocar otra visión (algo menos recurrente), la de los propios habitantes que se quieren ir ante un sueño que se agota.

El detonante de la historia es un atropello. Un hombre, borracho, intenta salir desesperado del pueblo para buscar a su esposa cuando atropella mortalmente a uno de los chicos del pueblo. Este es ajusticiado ante los furtivos ojos de John, un chico de dieciseis años que se da cuenta entonces que Elk’s Ridge es una auténtica cárcel y decide plantar cara a la sociedad y las normas impuestas por su propio padre.

Con ‘Elk’s Run’ Joshua Hale Fialkov realiza una historia trepidante, con un poco de todo, retratando Elk’s Ridge con conocimiento, y experiencia personal. Ya que él mismo vivió en uno de estos pueblos. Por su parte Noel Tuazon dota a este relato de un dibujo de trazo sencillo a la par que expresivo lo que junto al guión crea una obra bien presentada. Pero le tengo que poner un pero, que no es más que una pequeña irregularidad en este trazo que hace que en ocasiones dé la sensación de dibujo inacabado.

Sin salir del apartado gráfico he de decir que si hay algo que pueda estropearlo ese es quizás el uso del color, en ocasiones la paleta es demasiado llamativa destacando de una forma no deseada. Yo me hubiera decantado con un color más suave, más ‘a la europea’. Aunque quizás no es tanta culpa del color como del papel escogido para la edición de Glénat. Demasiado satinado y brillante para mi gusto y para el tinte de la historia. Aunque, esto vaya por delante, es totalmente una percepción mía. Para mí le sobra el color.

Muy recomendable

En definitiva nos encontramos con un buen cómic, de una sencillez pasmosa y con una lectura ligera e impresionante a la vez. No es de extrañar que fuese nominada a siete premios Harvey, aunque no se llevara ninguno sí que se los merecía.

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Albertini @Albertini

Cómics, libros y televisión es de lo único que practico diariamente. Si el tiempo me deja, de eso me gusta hablar en todos los sitios donde les convenza de que tengo criterio cuando en realidad no.

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