‘El Último Zap Comix’, privilegio underground


Cada vez que hablamos en esta página de alguna obra publicada por la editorial La Cúpula, podemos catalogarla en alguna de sus dos vertientes (puede que haya más, pero permítanme esta licencia). Una, la que tira por la calle de los comics bonitos y de esencia independiente, historias cercanas y autobiográficas que nos dejan tiritando y con las emociones a flor de piel. La otra, la que ha caracterizado durante todos estos años al sello patrio, los tebeos underground, relatos macarras y gamberros, comix en estado puro que tan buenos resultados sigue dando a pesar de su edad. Es normal que desde aquí nos sintamos emocionados ante la reciente publicación de, por ejemplo, ‘Piruetas’, perteneciente al primer grupo, o este ‘El Último Zap Comix’, claramente ubicado en el segundo. Sí, solo hay que echar un vistazo a la portada para saber qué nos espera dentro de este espléndido tomo que recupera los buenos viejos tiempos.

Para poner en antecedentes al respetable, habría que apuntar que Zap Comix es una revista fundada por Robert Crumb cuando la década de los sesenta daba sus últimos coletazos, justamente cuando un movimiento contracultural parecía emerger con fuerza, una nueva ola de autores cuya rebeldía y forma de ver el medio se convertiría en todo un referente para futuros artistas. Han pasado cuarenta y seis años y Zap cuenta con diecisiete entregas a sus espaldas, un grupo de ocho amigos que se reúnen de cuando en cuando para facturar páginas de humor irreverente, provocación descarada y mucha mala baba con la situación social actual. Efectivamente, humor a granel, de sal gorda, con sentimiento y muy bien ejecutado. No se puede esperar menos cuando los nombres que nos vamos a encontrar en los créditos de este último número van desde el mencionado Crumb hasta Rick Griffin, Gilbert Shelton, S. Clay Wilson, Robert Williams, Victor Moscoso, Paul Mavrides y Spain Rodriguez. Casi nada, auténticos pesos pesados de la escena.

Han pasado bastantes años desde la última vez que se reunieron, se le ha sumado Aline Kominsky-Crumb, esposa del artista, y otros como Spain R., nos han dejado. Aún así, la esencia de Zap está presente en esta nueva entrega, la 16 (17 si contamos el número 0), un volumen que sirve como despedida ¿definitiva? y como celebración para un tipo de comic que hoy en día parece no tener demasiado sitio en las estantería de las librerías. Pero tiene su público, aquel que no se conforma con “lo de siempre” y busca algo más, relatos en los que se pueda hablar de sexo y drogas de manera natural y que nadie se eche las manos a la cabeza escandalizado por lo que se está viendo en la página (y eso que ya hubo su ración de polémica por la mítica historieta “Joe Blow”). Sea como fuere, la lectura de este nuevo ejemplar resulta bastante alentadora, un intento para hacernos abrir los ojos ante todo lo que tenemos encima. Sí, el comic también sirve para esto, aunque no lo parezca.
[Grade — 9.00]

El Último Zap Comix

  • Autores: V.V.A.A.
  • Editorial: La Cúpula
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 114
  • Precio: 18,00 euros

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Mario de Olivera @fancueva

No sé si el médico que ayudó a mi madre a traerme al mundo me dio un cate en el culo o directamente me arrimó un Spiderman. Lo que sí tengo claro es que desde que tengo uso de razón siempre he tenido un tebeo entre las manos. Por el camino se fueron añadiendo más aficiones que me convierten en un devorador de series, películas y algún que otro libro. Jugador “devezencuandero” a lo que me pongan por delante, siempre y cuando medie el machacamiento de zombies o de ejércitos plagados de magos y orcos, intento estar siempre liado con cualquier actividad lúdico-frikoidal que haga mi existencia sevillana algo más agradable y entretenida. Oh yeah!

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