‘El trono de arcilla. Volumen 2’, compleja y apasionante

El trono de arcilla

Yermo no nos ha hecho esperar tanto como suponíamos en las líneas finales de la entrada que dedicamos allá por el mes de abril de 2015 al primer volumen de ‘El trono de arcilla’ y, en lugar de incluir el último volumen de la serie —cuya aparición se producía en el país vecino en junio del pasado año—, decidía publicar un segundo recopilatorio destinado a recoger los álbumes cuatro y cinco del fascinante acercamiento que Nicolas Jarry, France Richemond y el dibujante Theo llevan haciendo a la Guerra de los Cien Años desde 2006 en una serie que se alza indiscutible como uno de los mejores tebeos de corte histórico al que el que esto suscribe ha tenido la oportunidad de acercarse a lo largo de su prolongada vida como tebeofilo.

Poco habría que añadir a lo que ya dije hace poco más de un año en lo que al trabajo de los guionistas compete, tan sólo que la vasta complejidad de personajes y localizaciones que ya se hacía palpable en los tres primeros álbumes, sigue siendo aquí la tónica dominante y continua, no esperábamos menos, controlada a la perfección por el magnífico trabajo de planificación que se intuye detrás del montaje de este fresco histórico que nos lleva de la mano al conflicto armado más longevo de la historia de la humanidad. Bien es cierto que, con tanto nombre, hay algún instante puntual en que uno se pierde, pero la extrema habilidad de Jarry y Richemond para reconducir esa sensación es la que habla, entre otras muchas, de lo sobresaliente en ‘El trono de arcilla’.

Donde sí habría que detenerse algo más es en el estilo de un Theo de cuyas planchas se desprende una notable evolución desde el primer álbum —datado como decía en 2006— hasta el quinto que aquí podemos contemplar, publicado en Francia en 2012: en el natural discurrir de la labor delante del tablero, y sin que nada queden afectados ni su espléndida narrativa ni esa muy sana obsesión por el detalle a la hora de plasmar los escenarios en los que se mueve la acción —nunca se han visto así catedrales y salones de palacio—, lo cierto es que el trazo y el entintado de Theo se notan más sueltos aquí que en el primer volumen. Ahora bien, en nada incide dicha «soltura» sobre un acabado formal asombroso que vuelve a alzarse como lo mejor que puede ofrecer esta soberbia lectura. Ahora, como siempre, a esperar de nuevo hasta que Yermo de luz verde a la que no sabemos si será última etapa de este apasionante viaje al pasado de Europa.

Jim Hawkins. El testamento de Flint

  • Autores: Sébastien Vastra
  • Editorial: Yermo
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 56 páginas
  • Precio: 15,20 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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