‘El juego de la luna’, miedos y alegrías en un mundo mágico

luna01.jpgAldea es un pequeño pueblo aislado en donde las leyendas populares y los miedos de anataño parecen cobrar vida. Por sus calles sin asfaltar, y entre sus añejas casas de piedra, los niños juegan y dan rienda a su fantasía, rodeados por peculiares personajes como el criado Narizón y por los ancianos que les cuentan historias aterradoras sobre el monstruo que vive en el pozo frente a la Torre del Loco.

Entre estos niños se encuentran la joven Artemisa y su hermano pequeño. La muchacha está fascinada por la luna, y una noche deciden salir al bosque para verla mejor. Un encontronazo con la banda liderada por el gamberro de Rufo terminará desembocando en una de esas situaciones crueles y tristes que a veces salpican los cuentos de hadas; un acontecimiento que cambiará desde entonces la vida de estos personajes.

Pero es mejor no ahondar más en la trama y esperar a descubrirla por uno mismo. No son, sin embargo, unos continuos giros en el guión los que nos mantendrán aferrados a la lectura, sino principalmente la evolución de sus protagonistas y la aparición de nuevos personajes secundarios que en más de una ocasión nos harán sentirnos como si estuviéramos en el mágico Macondo que plasmó García Márquez en las páginas de ‘Cien años de soledad’.

luna02.jpg

Puestos a etiquetar esta historia, el término que más le pega puede ser precisamente el de ‘realismo mágico’, que caracterizó a buena parte de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Esto es, una visión del mundo a través de los ojos de un niño, para el que todo es mágico y misterioso. En la que hay lugar para los juegos y la alegría, pero en el que la tragedia no olvida asomar sus tenebrosas fauces. El guionista Enrique Bonet ha cumplido esta premisa a la perfección, creando una historia que navega entre las fronteras de los cuentos fantásticos de nuestra infancia, los relatos de aventuras y los dramas oscuros que pueblan el mundo de los adultos.

Pero si algo hace de este álbum una lectura deliciosa, eso es sin duda el dibujo de José Luis Munuera. Ya me dejó con la boca abierta con los cuatro álbumes de Spirou que realizó, pero esta vez va más allá, manteniendo su inconfundible estilo inspirado en grandes del cómic europeo como Franquin, aunque con más libertad para explotar sus capacidades y la expresividad de sus personajes. Incluso se ha permitido sustituir el color por una sugerente gama de grises, salpicada ocasionalmente por la violenta fuerza del rojo.

luna04.jpg

El gran formato de la edición de Astiberri permite disfrutar del dibujo en toda su plenitud. Hay escenas, como la llegada a la Torre del Loco o la búsqueda nocturna por el bosque, que se te quedan grabadas. Munuera también ha sido capaz de conjugar a la perfección el mundo real y aparentemente anodino de Aldea, con la magia y el misterio que emanan de sus alrededores.

‘El juego de la luna’ es una obra magnífica, sugerente, dura pero a la vez tierna. Si algo me impide darle las cinco estrellas, quizá sea el hecho de tener unas expectativas algo altas que el desarrollo de la historia no terminaron de cumplir. No por ello deja de tener gran encanto y, sobre todo, de contar con un apartado gráfico sobresaliente. No lo dudéis, el cómic español está cada vez más en forma, y ya sólo con leer la introducción escrita por el sociólogo Álex Romero, os daréis cuenta de que os encontráis ante una obra diferente y sensacional.

Ficha Técnica

lunareview.jpg

* Título: El juego de la luna
* Guión: Enrique Bonet
* Dibujo: José Luis Munuera
* Editorial: Astiberri
* Formato: Cartoné // 136 páginas // grises
* Precio: 21 euros

Etiquetas

Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

Compartir este Artículo en