El increíble Hulk #1, el turno de Loeb empieza como era de esperar

Hulk 1, de Loeb y McGuiness

Acabada de manera muy decepcionante la World War Hulk, que se fue desinflando a medida que pasaban los meses, llega a España el número inaugural de la nueva serie de Hulk. Y hay que avisar quién está a cargo de todo esto: Jeph Loeb, uno de los guionistas más controvertidos del cómic de superhéroes USA. Controvertido porque sus detractores son legión, pero, a la vez, es uno de esos nombres que durante mucho tiempo ha estado asociando sus guiones a las primeras posiciones del top de ventas.

Vaya por delante que soy de los que no aguantan a a Loeb. El tipo es una especie de productor de acción de Hollywood disfrazado de guionista de cómics. Eso implica que la mayoría de sus historias pasen por acumular cosas (enemigos, misterios, tramas) que penden de un McGuffin tan absurdo como increíble y en las que, al final, tanto al lector como al guionista le acaba por dar igual todo lo que cuentan. Al lector, porque no hay nada realmente interesante; a Loeb, porque para él un cómic sólo consiste en las escenas de acción y golpes, el resto es accesorio.

No, no os voy a recomendar este número 1 de Hulk y espero no tener que tragarme mis palabras si luego la saga funciona. Pero es que, de primeras, ya se nota que Loeb ha puesto el piloto automático.

Hulk 1, de Loeb y McGuiness

Veamos: el asesinato de la Abominación a manos de Hulk abre un tebeo en el que hay una pelea absurda al poco de empezar(en este caso, con los superhéroes de Rusia y sin provocación ninguna por las dos partes; ya sabéis que en la mente de Loeb siempre hay que darse de leches para que algo funcione) y, también, un misterio: ¿quién será el responsable? ¿Hulk mata ahora con pistolas?

Sabiendo cómo lleva Loeb las tramas de misteriosos asesinatos (hablamos del guionista que no tiene problemas en hacer de Batman “el detective más tonto del mundo”), lo más razonable, si vais a seguir esta serie, será prepararos para puntos de giro cogidos por los pelos y unas cuantas sorpresas de ésas con las que crees que te toman el pelo.

Hulk 1, de Loeb y McGuiness

De momento, el final del primer número es predecible (y eso que está planteado como si te fuera a dejar con la boca abierta) y sólo la buena labor de McGuinness, que en Hulk puede hacer buen uso de ese estilo tan estático que siempre plantea, suaviza un poco el mal sabor de boca. Al menos, en esta ocasión lo hace bien planteando las escenas en ese cinemascope al que Loeb siempre aspira y que pegan bien con un personaje como Hulk.

Review Hulk 1 por Zona FandomPor cierto: pese a la portada, el nuevo Hulk no aparece en este primer número. Si queréis ver cómo es, aún tendréis que esperar otro mes más. Yo, por mi parte, no pienso gastarme el dinero en esto; ya lo leeré de prestado.

Etiquetas

Roberto Jimenez @fancueva

Compartir este Artículo en