‘El difícil mañana’, comprometida

Siempre a la busca de nuevos artistas que sigan nutriendo un catálogo que ya es de los más variados y estimulantes de la oferta nacional, Astiberri no escatima esfuerzos en hacer que sus lanzamientos mensuales toquen cuantos más palos, mejor. Y eso es algo que los que la seguimos desde casi su nacimiento agradecemos sobremanera. Es más, al menos el que esto suscribe siempre aguarda con cierta expectación el momento del mes en que los de Bilbao anuncian sus próximas novedades porque, después de tanto tiempo, si algo está claro con ellos es que nunca defraudan y siempre, siempre, sorprenden. Lo hacen, como ya apuntaba al comienzo del párrafo, por su variedad, pero sobre todo, porque es una variedad muy bien entendida que ha logrado convertirse en idiosincrasia hasta tal punto que uno es capaz de reconocer sus títulos sin ni siquiera saber si son suyos o no.

Representando todo lo anterior, y mucho más, ‘El difícil mañana‘ es una clara muestra de esa política no escrita de Astiberri de ofrecer a sus lectores un abanico que, atendiendo al mundo yanqui, se despliega en la ciencia-ficción de ‘Ascender‘, el terror de ‘Gideon Falls‘ o cualquiera de las otras propuestas del insigne Jeff Lemire, las aventuras de ‘Bone‘, o el mundillo de en el que entran el mejor Lutes o todo el menudeo de títulos independientes que tan bien quedan representados por esta novela gráfica de Eleanor Davis en la que la autora, cargando con una considerable mochila de compromiso social y conciencia global, nos plantea un relato que, desde su menuda escala y sus aparentemente acotadas situaciones, habla con cariño al corazón del lector mientras que, por otra parte, espolea su sentido del compromiso.

Pero antes de entrar a valorar si dichos diálogos con el lector llegan a buen puerto —spoiler: llegan, vaya que si llegan— hay algo que resulta de obligado comentario: la tremenda diferencia que, en términos gráficos, se plantea entre unas páginas que Jaime Hernández alaba afirmando que «nadie dibuja como Davis» y aquellas que le vimos a la autora en ‘Tú, una bici y la carretera‘, el sencillo proyecto que Astiberri nos hizo llegar hará cosa de un año y que nada, NADA tiene que ver con lo que nos encontramos aquí, ya en términos narrativos ya, sobre todo, en lo que respecta a un trazo que jamás cabría afirmar pertenece a la misma mano que nos presentaba sus aventuras ciclistas.

A mundos de distancia el uno de la otra, el dibujo sensible y cuidado que Davis dispone en ‘El difícil mañana’ se pega de manera indivisible a las muchas reflexiones que la autora va planteando en un relato que, como ella misma admite, le sirve para exorcizar muchos demonios personales que recorrían su vida en el momento de imaginar la existencia de Hannah, la protagonista, sus anhelos por ser madre y cómo éstos se encuentran de frente con un novio dejado y algo fumeta pero, aún más, con la realidad de un mundo tan hostil para con la vida futura como el que estamos, pasito a pasito, legando a las generaciones por venir. Y de entre los muchos mensajes que uno puede entresacar de la lectura, creo que es precisamente ese agitar nuestra conciencia el que destaca por encima de otros por más que se le podría acusar de manido y estereotipado. Avisados quedáis ya de que nada hay de esas dos cualidades en un trabajo cargado de emociones que enamora por su dibujo, apasiona por su discurso y mueve a una reflexión constante por una ideario que, contra marea, se alza tan necesario como esperanzador.

El difícil mañana

  • Autores: Eleanor Davis
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 152 páginas
  • Precio: 15,20 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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