El Decálogo de Alan Moore (VII): 2000 AD

Future ShocksHablar de 2000 AD es hablar de un hito en el mundo del cómic. Desde que se fundase en 1977, las páginas de este mítico cómic de ciencia-ficción han servido de trampolín para grandes nombres del gremio, como Grant Morrison, Mark Millar, Alan Davis, Dave Gibbons o el maestro Alan Moore. Evidentemente, es por este último por lo que destacamos esta publicación en el decálogo de Moore, cuya obra dentro de las páginas de la publicación británica fue muy fructífera a la par que brillante.

De la mente de Moore, y directas a las páginas de 2000 AD, han salido historias como ‘La balada de Halo Jones’, ‘D.R. y Quinch’, las aventuras de Abelard Snazz (el hombre con el cerebro de dos pisos) y decenas de historias para las subcolecciones ‘Future Shocks’ y ‘Time Twisters’.

El nexo común de todas las historias en 2000 AD es la ciencia ficción, donde Moore se siente como pez en el agua al ser un género que le apasiona, y eso se nota. Moore es capaz de incluir el humor y la crítica social dentro de un terreno tan ajeno como es el espacio exterior. Pruebas de ello son historias como ‘Los Grawks nos traen regalos’, una aguda crítica al turismo dominguero, ‘La última batalla de la Horda Platino’, claro manifiesto anti belicista o ‘Una fábula de advertencia’, con una moraleja sobre el autocontrol personal.

A la hora de tratar el tiempo, Moore también hace gala de una elegancia y convicción al plantear las siempre temidas tramas que juegan con el tiempo, las cuales nunca dejan satisfecho a todos. Moore aquí no arriesga en exceso y plantea historias medianamente complejas pero conducidas de una manera suave para evitar que el lector se extravíe entre las líneas temporales, cosa que no llega a ocurrir. Entre las historias que tienen al tiempo como protagonista destacan ‘Los Cronopolis’, mezcla perfecta entre el género policíaco y la concurrencia temporal (memorable la frase «¡Nunca he olvidado lo que me harás!»), ‘El hombre reversible’, trama que se puede considerar una versión simplificada de ‘El misterioso caso de Benjamin Button’ y ‘Las perturbadoras digestiones del doctor Dibworthy’, que plantea la eterna cuestión del viaje al pasado con el fin de advertir a uno mismo sobre un mal futuro.

2000 AD

Un gran fruto del trabajo de Moore en 2000 AD resultó ser uno de los encuentros más memorables para el mundo del cómic. El punto de encuentro fue el relato ‘El retorno de la cosa’, una historia realmente floja pero que supuso que Alan Moore conociera a Dave Gibbons (y viceversa), quienes cinco años más tarde darían a luz Watchmen, de la que sobran ya todas las palabras elogiosas que se puedan decir.

Conseguir un ejemplar de 2000 AD en España es tarea prácticamente imposible, pero muchas de sus historias han sido publicadas en nuestro país gracias a Ediciones Kraken, incluidas algunas de las escritas por Alan Moore, recopiladas en un tomo único titulado ‘Completo Alan Moore Future Shocks’ al competente precio de 14,90 €. Otras historias de Moore para 2000 AD como ‘La balada de Halo Jones’ y ‘D.R. y Quinch’ también se han publicado en nuestro país pero de manera separada.

2000 AD2000 AD es una pieza realmente imprescindible para todos los que desean conocer la obra temprana de Moore y también para los que echan de menos la ciencia-ficción entre toda la marabunta de superhéroes DCeros y Marvelianos que aglutinan las estanterías de las tiendas especializadas. Echadle un buen vistazo, Tharg os garantizará historias de calidad.

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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