El Decálogo de Alan Moore (III): From Hell

From HellHe tardado mucho en volver a tratar este Decálogo que me he propuesto a componer con las diez obras que, según mi opinión, todo aquel que desee conocer bien la obra de Alan Moore, debería leer.

Los que hayáis leído From Hell, sabréis parte del motivo de este retraso, y es que una relectura de esta novela gráfica no es tarea fácil, a pesar de ya conocer la dura historia que nos cuenta en sus aproximadamente 500 páginas.

La premisa de From Hell es bastante simple. Es la posible historia detrás de una serie de asesinatos que atemorizaron el Londres de finales del siglo XIX, los cuales fueron provocados por una figura que despierta miedo e interés a partes iguales, Jack el Destripador.

Sobre este siniestro personaje, Moore consigue montar una de sus historias más atrayentes, oscuras y personales, pero a la vez una de las más espesas, complejas y duras. Es muy posible encontrar dos personas con opiniones completamente opuestas sobre esta obra. Uno dirá que es una obra absorbente que pone al lector en el peor Whitechapel de la historia mientras que el otro (si es que ha terminado su lectura) dirá que es demasiado pesada y que no despierta el suficiente interés como para seguir pasando páginas.

Personalmente, y sin que parezca una posición condescendiente para ambas opiniones, pienso que From Hell es una obra algo complicada para alguien que no haya accedido con anterioridad a la obra más dura de Alan Moore, pero también es una de sus trabajos más cuidados. Hablo desde la experiencia, ya que From hell fue la segunda obra que leí de Moore, tras terminar Watchmen. Este factor fue bastante condicionante para que disfrutara a medias de la lectura y no en su plenitud. Cosa que tampoco he conseguido del todo en esta relectura, pero que me ha servido para afianzarme en los aspectos positivos de la obra.

El principal de estos aspectos es la capacidad de Alan Moore para buscar y sintetizar cantidades ingentes de información bibliográfica para poder realizar el guión de esta obra. Moore recurre a diversos libros en los que se enuncian teorías sobre la posible identidad de Jack el Destripador y toma minuciosos apuntes de cada uno de ellos para conformar su propia teoría de lo ocurrido en aquellos años. Por supuesto, el misticismo, un tema recurrente en la obra de Moore, no escapa de ocupar un puesto dentro de dicha teoría, aportanto las pinceladas más desconcertantes de la obra, pero también las más impactantes.

El Whitechapel, la zona de Londres donde ocurrieron los asesinatos, que nos muestra Moore es, como he dicho anteriormente, un auténtico infierno, aspecto que casa perfectamente con el titulo de la novela. No tengo más de 100 años, así que no puedo atestiguar si la realidad era tan dura como la muestra Moore, pero sólo pensar que podría ser la mitad de dura que eso, pone los pelos de punta. Intentad imaginan un barrio en el que la gente simplemente intenta sobrevivir de la mejor mejor manera posible, en medio de calles inmundas habitadas por gentes que sólo ven el individualismo como manera de escapar de todo. Lo dicho, un absoluto infierno en la tierra.

From Hell

A obtener esta dantesca visión ayuda enormemente el irregular dibujo de Eddie Campbell, quien consigue algunas viñetas realmente impresionantes a base de finos trazos negros y sombras sobre fondo blanco, unicos colores presentes en toda la obra.

From Hell no es una novela gráfica nada fácil. Requiere una predisposición por parte del lector para recibir una visión desagradable de los acontecimientos relacionados con Jack el Destripador a la vez que recorre un mundo desesperante, un conjunto que puede poner a prueba los nervios de cualquiera. Aún así, recomiendo plenamente su lectura. Es algo completamente distinto dentro de la obra de Alan Moore y nos da una visión de la parte más oscura de la misma.

En Zona Fandom | El Decálogo de Alan Moore

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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