‘El asesino de Green River’, Jeff Jensen, el Capote de las viñetas

El asesino de green river portada

Superado sólo por la ciencia ficción y al mismo nivel que el western, el cine negro siempre ha sido uno de mis géneros predilectos del séptimo arte (perdida está desde hace mucho la cuenta de cuántas veces habré visto ‘El halcón Maltés’) y, como no podía ser de otra manera, también del noveno. Sólo hay que echar un rápido vistazo a mi tebeoteca para encontrar múltiples ejemplos de eso que solemos llamar cómic noir y, por extensión, de cualquier cosa que se le parezca.

Ejemplos que van desde el ‘Criminal‘ de Brubaker al ‘100 balas‘ de Azzarello pasando por el magistral ‘Parker‘ de Darwyn Cooke o el reciente ‘Castilla drive‘ de Anthony Pastor, por citar un puñado reducido de ejemplos. Con tan desaforada pasión por esta forma de narrar historias, estaba claro que esta ‘El asesino de Green River‘ no lo iba a tener fácil para lograr convencerme. Pero lo ha hecho. Y cómo.

El asesino de green river interior 1

Basándose en los hechos reales que llevaron a su padre a dedicar dos décadas de su vida a atrapar a un asesino en serie, Jeff Jensen, periodista de profesión, hace grande ese término que Truman Capote acuñó con su magistral ‘A sangre fría‘, un término que aquí podríamos tomarnos la libertad de trastocar en non-fiction-comic y que pone de manifiesto la inmensa tarea de documentación llevada a cabo por el autor para poner en pie de la manera que lo hace esta historia que, de otra manera, habría sido la típica de «cacemos al asesino en serie».

De narración temporal fragmentada, Jensen va efectuando saltos a placer entre el tiempo presente y el pasado para ir confeccionando el minucioso puzle que termina construyendo alrededor, no sólo ya de la figura de su progenitor, sino de Gary Leon Ridgway, el conocido como asesino de Green River, un criminal que mató a más de cuarenta y ocho mujeres.

Huyendo en todo momento del fácil sensacionalismo en el que habría sido muy sencillo incurrir, el periodista ofrece al lector una perfecta (y en muchos momentos analítica) exposición de todos los hechos que recogen las magníficas páginas de este imprescindible volumen, ofreciendo al lector en su franqueza a la hora de escribir la singular posibilidad de creerse (en cierto modo) protagonista de la acción y sufrir en sus carnes los horrores que la investigación de Tom Jensen fue desvelando.

El asesino de green river interior 2

Refuerzo inequívoco de esta honestidad narrativa es el inmenso trabajo que efectúa Jonathan Case, uno de esos nombres que habrá que recordar de ahora en adelante y que convierte cada página del volumen en una gozada continua para cualquiera que quiera acercarse a ellas y descubrir, una vez más, lo amplio que es este mundillo del noveno arte.

De composiciones sencillas que rara vez se dan a los voluptuosos juegos de la splash page que tanto y tan mal abunda en el cómic mainstream norteamericano, la engañosa simpleza del trazo de Case deja paso, a poco que rasquemos su superficie, a una meticulosa y precisa labor narrativa que nada deja al azar, y que encuentra sus mejores bazas en la pulcritud de un blanco y negro perfectamente equilibrado y una soberbia caracterización de personajes, completando una lectura que se hace acreedora por todos los motivos anteriores de un más que merecido sobresaliente.

FICHA TÉCNICA: El asesino de Green River
  • Autores: Jeff Jensen y Jonathan Case
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 240
  • Precio: 22 euros
El asesino de green river review

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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