‘Donde la tierra arde’, el cuarto poder de las viñetas

Donde la tierra arde portada

Con Joe Sacco como su mayor (y mejor) exponente, el cómic periodístico es un género del que, con cuentagotas, nos han ido llegando en los últimos tiempos ejemplos bastante dignos que pugnan por salir de la alargada sombra que proyectan los trabajos del artista maltés. Hay quiénes lo consiguen, como Dennis Robert y Laurent Astier en ‘El negocio de los negocios‘ o lo que el tándem Guibert/Lemercier nos ha mostrado en los magistrales ‘El fotógrafo‘ y el ‘Viaje entre gitanos‘. Y hay quiénes se quedan a las puertas por diversas razones, encontrando en este grupo a títulos como ‘Brancaccio‘ o este ‘Donde la tierra arde‘.

Crónica de las vivencias de Maria Grazia Cutuli, periodista italiana asesinada el 19 de noviembre de 2001 en Afganistán junto a un grupo de colegas de profesión entre los que se encontraba Julio Fuentes, corresponsal de guerra de El Mundo y el amigo que Pérez Reverte utilizó para su ‘Territorio comanche’; ‘Donde la tierra arde’ es un relato de ritmo irregular y desiguales resultados.

Reflejando en cada página la intensa labor de documentación que Giuseppe Galeani y Paola Cannatella han llevado a cabo tratando de ser lo más fieles posible a la realidad que rodeó la vida de la fallecida, el talón de Aquiles de ‘Donde la tierra arde’ descansa precisamente en lo agotadora que puede resultar su lectura por mor de la gran cantidad de datos, nombres y diálogos interminables (que en ocasiones no llevan a nada) que aparecen ante los ojos del desprevenido lector. Dista mucho de ser un cómic poco recomendable, pero también de llegar a desarrollar el potencial que escondía la historia de base.

FICHA TÉCNICA: Donde la tierra arde
  • Autores: G. Galeani y P. Cannatella
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 128
  • Precio: 16 euros
Donde la tierra arde review

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en