‘DMZ. Libro tres’, a más, siempre a más

En las dos reseñas que hasta ahora le hemos dedicado a ‘DMZ’, si hay una idea que he querido transmitir acerca de la serie de Brian Wood, es que por muy grande que nos hayan podido parecer los números de los que hemos dado cuenta, lo mejor, como suele decirse, estaba aún por llegar. Sin que dicha afirmación sirva de menosprecio, ni mucho menos, a los dos primeros volúmenes, creo que hablar así de esta distopía de marcado corte político en la que el guionista de ‘Northlanders’ y ‘The Massive’ imagina unos Estados Unidos completamente fracturados, centrando su atención en la isla de Manhattan, es hacerlo con contundencia acerca del espectacular trabajo que el estadounidense realizó durante los setenta y dos números sobre los que la prolongó.

Setenta y dos números de los que este tercer volumen ofrece los 29 al 44; quince ejemplares que, vertebrados mediante dos arcos argumentales centrados en Matty —el periodista protagonista de la serie— y en un nuevo personaje llamado Parco que se hará con el poder en la DMZ —siglas que, recordemos, significan Zona Desmilitarizada—, ofrecen al margen de ellos uno de menor extensión en el que el reportero se muda temporalmente a Staten Island, un número unitario centrado en Zee —la protagonista femenina— y otro arco de una terna de números que pasa el foco a otros personajes, como ya ocurriera en el segundo volumen, y sirven al guionista para completar el soberbio retrato que hace de esa sociedad al límite que habita en la otrora fértil Gran Manzana, un lugar en el que la supervivencia es primera y última disquisición.

Pero si esos coqueteos con otros puntos cardinales del microcosmos de ‘DMZ’ resultan cuanto menos apasionantes, lo que Wood nos ofrece junto a Ricardo Burchielli —que no se encarga de ninguno de los “satélites”— en ‘Sangre en el juego’ y ‘Poderes de guerra’ supera con autoridad tan elevado concepto para dejarnos completamente anonadados con el planteamiento y desarrollo que lleva a cabo sobre el más que elocuente análisis, no ya sobre los entresijos del poder, sino sobre la naturaleza humana misma, ya sea a través de esa constante evolución en la que sume a Matty, como en lo que corresponde al Parco que antes citaba o a la inesperada aparición de un nuevo miembro del reparto. Y hablando de reparto, ahora que también la televisión se está dejando contagiar con más ahínco por propuestas venidas del cómic que no son superhéroes —no sé a vosotros, pero a mi éstas últimas han llegado a agotarme— creo que es hora de que algún showrunner avispado se de cuenta del potencial que ‘DMZ’ tendría en un formato serializado para la “caja tonta”. De hacerlo, creedme cuando os digo que estaríamos, sin lugar a dudas, a una de las mejores potenciales cabeceras que hayan llegado a la pequeña pantalla en años. Mientras esto ocurre —o no, que es lo más probable— lo que es incuestionable es que el producto original es uno de esos hitos que, junto a ‘Preacher’, ‘Sandman’ o ‘Y, the Last Man’, conforman lo mejor que ha visto la luz bajo el sello Vertigo, que no es poco.

DMZ. Libro tres

  • Autores: Brian Wood & Ricardo Burchielli
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 416 páginas
  • Precio: 34,67 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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