La Línea Gaijin o cómo destrozar una preciosa idea

Línea Gaijin

He seguido de cerca a la Línea Gaijin de la entonces Glénat, ahora Editores de Tebeos. La idea era simple: ya que no pueden permitirse licencias de mangas caros que rara vez les dan beneficios debido a que otras editoriales consiguen las licencias buenas, vamos a darle una vuelta a la tortilla y hacer una apuesta por manga español. Ciertamente algo incoherente ya que Glénat ya editaba creaciones españolas, pero esto se distinguía en ser iberomanga, es decir, la misma modalidad de tomos manga pero hecho en España.

Nunca he sido defensor de que un género sea distinto según la nacionalidad del dibujante, es más, me parece una excusa barata para justificar una baja calidad, pero hice lo que todo iluso y friki hace cuando anuncian algo: tener esperanzas. Tras el anuncio pasó más de un año y medio en que se publicasen definitivamente los tomos, tiempo en el que hubo una presentación en Expocomic y otra en Expomanga, dando visos de lo poco que se podía esperar.

Lettera

Si ya hay líos, la cosa pinta mal

Las presentaciones no fueron masivas, simplemente la prensa y algún curioso que le interesaba y gente que quería sentarse. El ambiente de la presentación en Expomanga tampoco fue perfecto, había muchas diferencias de opinión entre los autores. Las notas más discordantes eran Kenny Ruiz, de Dos Espadas, trabajo que ya había sido publicado en Francia y que se reeditaba para España, y Noiry, creadora de Underdog, un trabajo nuevo.

Sin ánimos de querer meterme demasiado en la disputa, Kenny, veterano con los 30 años cumplidos hace tiempo, reprochaba que algunos dibujantes solamente habían leído manga y que no habían explorado nuevos estilos y Noiry se justifico en que los jóvenes lo tenían muy fácil para inspirarse, cosa que dejaba entrever la poca experiencia profesional que manaba de una de las dibujantes de los que más se esperaba por su amplia visibilidad en su DeviantArt.

Dejando la prensa rosa a un lado, la Linea Gaijin decidió hacer algo novedoso que era el poner en Internet las primeras páginas de sus obras para que la gente sepa algo de de lo va a comprar, evidentemente la palabra novedoso va con mucho sarcasmo. Los resultados no pudieron ser más variopintos. Me encontré con dos obras, Lettera y Bakemono, acumulan muchos seguidores, predominantemente femeninos y jóvenes, pero que a la hora de la verdad contienen una calidad narrativa más que cuestionable.

Dos Espadas

Si algo puede salir mal, sale muy mal

Si bien la técnica de dibujo en sí no es mala, Lettera del Estudio Kôsen falla en todo lo demás. El argumento de Lettera no debió salir del fanzine del que se creó, y lo digo así, de una forma muy tajante. Es una obra insulsa, básica y con un argumento mediocre que no da apenas visos a ningún atisbo de originalidad, además de una composición de viñetas confusa y en caso de comprenderlas vemos que la narrativa manga no es su fuerte, con un ritmo irregular y falto de capacidad de expresión y a veces unos dejes de megalomanía.

En cuanto a Bakemono, una de las pocas obras que no es tomo único, muestra un argumento difícil que intenta meter en las primeras veinte páginas, confuso y difuminado, demasiado para el público juvenil al que va dirigido. Se salva lo justo por un diseño de personajes bastante bueno sin ser magistral ya que algunos personajes son poco distinguibles pero goza de una aceptable composición de viñetas.

Por fortuna, algo se puede salvar de esta colección, y es gracias a Kenny Ruiz con Dos Espadas, obra en la cual demuestra tener experiencia profesional y haber asimilado bien los conceptos de mucho trabajo para una editorial. Su calidad de dibujo es fácilmente la mejor de todos ya que conoce y se ajusta a sus posibilidades y límites y no intenta diseños y posturas que sabe que no puede hacer, además de conocer bien el movimiento en batalla, aunque no hace que sea un cómic excepcional, sí que llega al nivel de ser recomendable, pero poco más.

Bakemono

Y me compro esto porque…

Bajo todo esto, debo recordar: ¿cuáles han sido los motivos que me han dado en las presentaciones para que lo compre?. Hago memoria y recuerdo solamente el más usado: Son españoles y hay que apoyar jóvenes promesas. Tristemente, esto en el mundo real no es así. Un buen lector, uno que critica y compara, no un comprador compulsivo e influenciable, no va a comprar tomos solamente porque sea el primer trabajo de alguien o porque alguien sea su vecino.

Tristemente, no han dado ningún motivo básico y coherente para la compra de estos tomos más que el usar el término “iberomanga”. Sorprende el caso de un contacto con aspiraciones a dibujante me esbozó esta frase “A mí me interesa porque soy dibujante y quiero saber qué se publica” y encontrando una razón más para saber que esos tomos le falta lo más básico: la calidad de una buena historia.

Por dificultades no he podido leer el resto, pero las críticas se suceden: UnderDog de Noiry es demasiado frenética y excesivamente rápida queriendo decir mucho en demasiado poco, La Canción de Ariadna está bien pero le falta un toque de personalidad y Himawari no es más que un cúmulo de imágenes bonitas y ligeramente eróticas y que por lo general, no perdemos más que el tiempo y el dinero, resultando en una primera tanda mediocre y que no cumple las expectativas. De El delirio de Ani no tengo noticia, con lo que ya se dice mucho sin decir nada, es más, no aparece en la web con el resto de tomos de la línea a pesar de ser anuncio de la primera hornada

Cartel Expomanga 2012

Si solamente fuera un mal argumento…

Otro de sus graves problemas es la del precio, 8€ el tomo cuando el resto de tomos de Glénat EDT cuesta 7.50€ y muy caro para el público objetivo que son los jóvenes, demasiado tiempo entre tomos comparado con los japoneses con los que compiten, teniendo que esperar más de un año para el segundo tomo de Dos Espadas, y el handycap de que en su mayoría son tomos únicos, no dando tiempo a explayar una historia en caso de que sea popular.

Sin embargo, Editores de Tebeo sabe que necesita promoción, y no ha cesado en el intento con constantes notas de prensa a medios especializados, centrándose más que en otras series que serían productivas, e incluso hacer que los Gaijin hiciesen el cartel del Expomanga 2012, cosa que me parece una aberración por diversos motivos pero que eso es merecedor de otro post y no viene al cuento.

¿El resultado? Según Joan Navarro de Editores de Tebeos, que en todo caso no se han concretado cifras, la línea no ha vendido lo esperado, a pesar que el tomo 1 de Bakemono fue lo más vendido del Salón del Manga en que se empezó a vender, pero esperan que el mercado responda. Sinceramente, dudo que lo haga, ya que la mayoría de los tomos se venden nada más salir al mercado si bien queda algo de ventas de goteo.

Todos tendremos que aprender

Me duele admitirlo, no le veo futuro real a la línea si no consiguen focalizar esfuerzos y deciden apostar por algo realmente nuevo, ya que las historias han sido la viva definición de cliché e historias tópicas. Se ha anunciado una segunda tanda con planteamientos más arriesgados y estéticas más diversas que me han despertado más interés que la tirada original, pero no deben dormirse en las laureles.

Si un editor de Editores de Tebeos me preguntase qué haría yo, me centraría en ofrecer unas historias distintas y de calidad, con cuidado al poner un típico manga de batallas y amor, dándole un enfoque diferente. El público adolescente no tiene poder adquisitivo y mejor centrarse en algo más elaborado para el público juvenil y adulto sin caer en estereotipos. Quiero que la Linea Gaijin sea un éxito que dé una oportunidad real a nuevos talentos, pero no por ello no debo aplaudir como un mono todas las decisiones.

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Naruedyoh @naruedyoh

Amante del cómic, aunque con inclinaciones hacia los productos provenientes de Japón. Con solamente 22 años, aún me queda por aprender mucho, pero las ganas no me las quita nadie (odio parecer un hipster, pero es así). Cuando no me gusta algo, una parte en el fondo de mí hace que quiera que me guste, pues significaría que se ha hecho lo suficientemente bien. Con cómics y juegos en las estanterías desde los tres años.

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