‘Conan: La leyenda. Integral 4’, ¡¡ponga más cimmerio, por favor!!

Parece que, de un tiempo a esta parte, sólo hablamos por estas líneas de Conan. Y no es por justificarnos —¡¡faltaría más!!—, pero es que tanto Panini como Planeta Cómic se han propuesto que la inmortal creación de Robert E.Howard no «pase de moda», y ambas andan obstinadas en recuperar cuanto más material, mejor, del vastísimo recorrido que el bárbaro ha tenido en el mundo de la viñeta: si por una parte Panini nos está ofreciendo dobles raciones del cimmerio, Planeta no se queda atrás y ha estado alternando sus voluminosos ‘Conan Rey’ con la publicación de estos ‘Conan: La leyenda‘, tomos de una ingente cantidad de páginas que han ido aglutinando todo lo que del personaje vio la luz bajo el emblema de Dark Horse, primero con Kurt Busiek al mando, después con Timothy Truman o la fabulosa estancia de Brian Wood al frente del personaje.

Llegados a este cuarto y último volumen de ‘La leyenda’, encontramos en estas páginas una variedad considerable que, bajo varios emblemas, entre los que destaca el de ‘El camino de los reyes‘ —que nada tiene que ver, ojo, con la novela del mismo título que escribiera Karl Edward Wagner a finales de los setenta con el bárbaro por protagonista—, se daría a un juego en el que, creo, jamás he entrado a la hora de escribir una reseña: el de los pros y los contras. Como quiera que es algo que ni siquiera en mi bisoñez practiqué, voy a dejarme llevar por polarizar apreciaciones y dejaros, a las claras, qué hay de positivo y de negativo a lo largo de los números que aquí se recogen.

En lo negativo —porque por algún lado habrá que empezar— tenemos sin duda la considerable variedad de dibujantes y el hecho constatado de que no todos estén a la altura de las circunstancias. A este particular, echamos de menos que Planeta hubiera incluido, no el listado inicial de artistas como ha hecho, sino una asignación particular de cada uno de ellos a la grapa que adornan. Pero, peticiones al margen, es evidente que la altura a la que rayan Tomás Giorello o un enérgico Dan Panosian, no es la misma a la que lo hacen los poco más que correctos Paul Lee o Mike Hawthorne. En medio queda la testimonial presencia del legendario Joe Kubert en siete páginas que, huelga decir, saben a poquísimo.

En lo positivo, al margen de apreciar por encima de todas la labor de un Giorello que supo recoger con brío el testigo legado por Cary Nord, hemos de valorar sobremanera la presencia en ese ‘El camino de los reyes’ de toda una leyenda dentro del mundillo de Conan: Roy Thomas. El regreso del guionista que más ha hecho en el noveno arte por llevar al bárbaro a cotas que ni siquiera cabe encontrar en los textos originales de Howard, cuaja aquí una historia de regusto clásico y fuerza contemporánea que sirve de preciso puente entre pasado y presente de las formas de aproximación a la figura del héroe de la edad Hyborea. Y eso, en nuestro diccionario, ya valida por encima de cualquier traba a un volumen que, en su variedad, independientemente de que ésta esté tan desequilibrada, encuentra su mejor baza.

Conan: La leyenda. Integral 4

  • Autores: VVAA
  • Editorial: Planeta Cómic
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 616 páginas
  • Precio: 30 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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