‘Comanche. El prisionero’, para completistas

Obra fundamental del tebeo francobelga, el western crepuscular que es ‘Comanche’ es una cita obligada de lectura para todo aquel amante del «far west», y el trabajo que en sus diez primeros álbumes llevaron a cabo Greg y Hermann es tan seminal como lo puede ser el ‘Blueberry’ de Charlier y Jean Giraud. Recopilados dichos álbumes en dos volúmenes editados por Planeta DeAgostini hace diez años, es ahora la misma editorial la que nos propone asomarnos a varias historias cortas de desigual extensión que, inéditas en nuestro país, palidecen en la comparación con el cuerpo central de lo desarrollado por sus creadores en cualquiera de la decena de aventuras que, firmadas entre 1972 y 1983, nos acercan a las andanzas de ese carismático vaquero que es Red Dust.

Variando la calidad gráfica de menos a más en las cinco pequeñas historias que aquí se incluyen, lo mejor que se puede decir de ‘Comanche. El prisionero’ es que contentará a los seguidores más fieles del personaje y sus autores. Quizá no sea mucho, pero lo cierto es que lo arquetípico del desarrollo de todas, la mínima y anecdótica extensión de dos de ellas —de tan sólo una página— y el que, como digo, la calidad del trabajo de Huppen sea escueta en las dos primeras —hubiera estado muy bien un pequeño artículo en el que se nos aportara a los lectores datos sobre las fechas de publicación originales de las mismas, puesto que resulta muy evidente el enorme salto temporal que hay entre la que abre la lectura y aquellas que la cierran— y más equiparable a lo mejor que ha salido de sus lápices en las dos últimas, no nos permite valorar con más intensidad un álbum que no satisfará a aquellos que se acerquen a él buscando lo mejor que ‘Comanche’ supo ofrecer en su momento.

Comanche. El prisionero

  • Autores: Hermann Huppen
  • Editorial: Planeta Comic
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 48 páginas
  • Precio: 15,15 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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