‘Colección Jaimito’, cuatro grapas eran para cuatro locos, cuatro, metidos a dibujantes de tebeos

Coleccion Jaimito. Portadas

Quizás sus nombres no suenen al lector poco entrenado. Puede que su forma de dibujar no convenza a aquellos que devoran tebeos nipones o se deleitan con aquello que viene del otro lado del charco. Es más que posible que ninguno de ellos se lleve nunca un Harvey o un Eisner. Y la verdad, ¿a quién diantres le importa? Está claro que a ellos no. Más que nada porque, si así fuera, David haría historias que se entendieran, Carlos no pondría a Goku a comer mierda (literalmente), Néstor sabría que es mejor no levantar la ira de un crítico de cómics y Albert tendría mejores cosas que hacer que pretender educarnos en lo rancio del machismo. Pero si así fuera, no tendríamos ‘Colección Jaimito‘ que Caramba! iniciaba el pasado mes de Octubre.

Recogido por la Real Academia de la Lengua Española como «niño caracterizado por un descaro, una malicia y una suficiencia que extraña en sus años» no deja de ser acertado que la editorial creada por Manuel Bartual y Alba Diethelm haya elegido el calificativo de Jaimito para este proyecto que conforman, en su primera hornada, ‘Cosmic dragon‘, ‘Infame‘, ‘La muerte en sus ojos‘ y ‘Ser un hombre‘. Cuatro tebeos a cada cual más peculiar que entroncan a la perfección con el personalísimo proyecto editorial que Caramba! lleva mostrando desde sus inicios hace algo más de un año.

La muerte en sus ojos

Con pocos títulos en su haber, lo que Bartual y Diethelm están consiguiendo es hacerse un nombre a base de publicar cosas que a otras editoriales mucho más vetustas y con menos sentido del humor les parecería imposible. Sólo así se explican ‘El hematocrítico del arte’ o ‘Humor cristiano’. Sólo así se comprende el cuaderno de trabajo de Manel Fontdevilla con sus idas de olla en las reuniones semanales de ‘El Jueves’. Sólo así se justifican los cinco metros de papel entubado que recogen el segundo y genial número de su fanzine. Y sólo bajo la óptica del humor desenfadado y a la par reflexivo se pueden comprender las cuatro grapas de esta ‘Colección Jaimito’.

Las características técnicas de los cuatro tebeos son idénticas: 24 páginas en un cuaderno con solapas grapado de 17x24cm y 6 euros de precio. Lo que podemos encontrar en cada uno de ellos es una historia autoconclusiva que no responde a ningún tipo de canon y carece de más intención que la de hacer que, en palabras del gran Ernesto Sevilla, «nos partamos el culo». Y a fe mía que lo hacemos. Al menos con tres de los cuatro, porque si te ríes a carcajadas con ‘La muerte en sus ojos’ es que tienes un severo problema. Eso, o que te llamas David Sánchez y sábes bien de qué va tu relato.

Infame

Para los que no quedan enmarcados en ninguna de las dos categorías anteriores, ‘La muerte en sus ojos’ es un perfecto peldaño más en la extraña producción que el autor español iniciaba con ‘Tú me has matado’ en 2010 y continuaba, a mediados de este año, con ‘No cambies nunca’. Dos tebeos que hacen justicia a quien va a terminar conociéndose como el David Lynch del cómic: sus historias, más que entenderse, deben descifrarse, correspondiendo al lector aportar mucho de su bagaje a la hora de sacar las pertinentes interpretaciones. Como podréis imaginar, ‘La muerte en sus ojos’ no sólo entronca con ganas en dicha trayectoria sino que se eleva como la más extraña de sus historias hasta la fecha.

Algo parecido, aunque ni de lejos tan lisérgico como el título de David Sánchez, es lo que le pasa a ‘Infame’. Su autor, al que vimos en el ‘Moowiloo Woomiloo’ editado por Entrecomics cómics, un Néstor F. contra el que no tengo nada que decir (vamos, que no me atrevo, no vaya a convertirme en el próximo protagonista de sus iras aviñetadas). Utilizando como punto de partida a un personaje que recuerda de forma inmediata al melenas de ‘La pareja basura’, su Bruno Kolin es un crítico de cómics al que le espera un día la mar de extraño. Caspa y humor bestia se dan la mano con surrealismo y existencialismo en un cómic no apto para sensibleros.

Cosmic dragon

Como tampoco lo es el ‘Cosmic dragon’ de Carlos Vermut. Conocido sobre todo por su ‘Banyán rojo’, Vermut coge aquí Son Goku, le cambia el nombre por Boken, lo hipermuscula más allá de lo que Toriyama se atreviera en su momento y hace que se enfrente contra un Freezer violeta con muy mala uva. Y hasta ahí todo bien.

El problema llega cuando el héroe necesita de la energía de todos los habitantes del planeta para vencer a su enemigo y un suicida cargado de nihilismo se niega a dársela a no ser que el prota le deje hacer cierta cochinada…y hasta aquí puedo leer. Desenfadado y claro (aunque pervertido) homenaje a Dragon ball, ‘Cosmic dragon’ es una de esas historias que, de leerlas, no se te van a borrar de la memoria en mucho, pero mucho, mucho tiempo.

Ser un hombre

Y así llegamos al que, sin desmerecer a los otros tres, es el mejor tebeo del cuarteto, un tratado cargado de ironía, doble sentido y cachondeo a manos llenas con el que Albert Monteys le da una patada en las gónadas al machismo con el que el españolito de a pie siempre ha querido autodefinirse.

Presentado por «El Sargento», un macho ibérico de armas tomar, las 24 páginas de ‘Ser un hombre. Cómo y por qué’ imparten lecciones de esas que los verdaderos portadores de los cromosomas XY no debemos olvidar (nótese, por favor, la ironía de la afirmación). Desde cómo hacerte una cicatriz a la lectura que debes consumir (que nunca debe pasar de las tres o cuatro palabras del delantal), pasando a lo que debes comer, cómo hacer fuego, que peinado llevar, cómo llorar, descubrir tu lado sensible o empezar a sacar partido a ese 80% de tu pene que estás desaprovechando.

Lo que comienzan siendo risotadas por las bestiales ocurrencias de Monteys acaban convirtiéndose en auténticas carcajadas sobrepasada la primera página; y no les digo nada de cuando lleguen a la doble central, un mapa del sexo que contiene más verdades por centímetro cuadrado de las que cualquier tío estaría dispuesto a admitir.

En resumen, cuatro tebeos muy diferentes para públicos muy diferentes que, eso sí, deben tener una única característica en común, tener el buen gusto como para hacerse con todos ellos.

NOTA: la calificación que aparece en la ficha inferior es una media perfectamente ponderada entre los cuatro tebeos.

FICHA TÉCNICA: Colección Jaimito
  • Autores: Néstor, Monteys, Sánchez y Vermut
  • Editorial: Caramba!
  • Encuadernación: Cuatro cuadernos rústica
  • Páginas: 24 c/u
  • Precio: 6 euros c/u
Coleccion Jaimito review

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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