‘Champignac-Enigma’, un Pacome inesperado

Sorpresón muy inesperado el que nos ha dado Nuevo Nueve nada más comenzar el curso con este ‘Champignac – Enigma‘. Parece que Ricardo Esteban no quiere dejar atrás al que fuera uno de sus mayores logros a bordo de b —por si no resulta obvio, conseguir los derechos de publicación de Spirou, un hito histórico dentro de la trayectoria de la editorial que dejó atrás— y, a los mandos de su nueva empresa, es la tercera vez que incursiona en el universo del botones creado por Rob Vel, aunque, como en las dos ocasiones anteriores, lo haga de manera obligatoriamente tangencial, claro. Y si los dos simpáticos volúmenes de ‘Marsupilami‘ nos ofrecían miradas distintas sobre el feroz y alocado animal salido de la imaginación de Franquin, en esta ocasión es Pacome Hegisepo Adelardo Ladislao, conde de Champignac, otro personaje creado por el belga, el protagonista de esta historia que se mueve en los márgenes del universo «matriz» de Spirou y Fantasio y nos ofrece un relato en el que el dicharachero y despistado inventor se ve metido de lleno en la Segunda Guerra Mundial.

Y lo hace en las trincheras, no en las trincheras físicas, sino en las del ingenio y las intrigas de espías que supone encontrarlo en Betchley Park tratando, junto a otros, de encontrar la solución a la máquina Enigma —un aparato de cifrado que utilizaban las fuerzas alemanas y que fue caballo de batalla de los servicios de inteligencia británicos hasta que fueron capaces de hackearla, dando paso, entre otras cosas, a uno de los primeros ordenadores de la historia—. Quien esté familiarizado —y para quien no lo esté recomendamos el visionado de la muy estimulante ‘The Imitation Game (Descifrando Enigma)‘— con los hechos históricos que aquí sirven de ajustado marco a la historia escrita por BeKa —acrónimo de la pareja de guionistas que firman el álbum— encontrará tremendamente ingenioso como los escritores se las apañan para meter a Pacome en un entramado en el que comparte protagonismo con Alan Turing y Winston Churchill, dos nombres sin los que el curso de la contienda no habría sido el mismo.

Dejando hueco hasta para un romance o incluso una exhaustiva y muy pedagógica explicación de cómo Turing dio con la «bomba», ese ordenador neumático primitivo que logró descifrar el complejísimo código alemán, BeKa orquesta una historia de ritmo espléndido que se beneficia, y de qué manera, del agradable trazo de David Etien: si la portada no es suficiente ejemplo del tipo de dibujo que ejercita el francés, quizás compararlo con lo que le hemos visto a Bruno Gazzotti en la magnífica ‘Solos‘ sirva de marco y, por qué no, espaldarazo considerable al superlativo trabajo que lleva aquí Etien, cuya caracterización caricaturesca de los personajes se une a cierta pasión por cuidar el detalle con el que se describen las localizaciones para cerrar un conjunto visualmente sobresaliente. Pero, vamos, que si sois seguidores de Spirou, pocos motivos necesitaréis para haceros raudos con este álbum, ¿verdad?

Champignac-Enigma

  • Autores: BeKa y David Etien
  • Editorial: Nuevo Nueve
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 64 páginas
  • Precio: 16 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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