‘Capitán América de Rick Remender 2. El clavo de hierro’, segundo año, segundo acto

Si bien en los dos años que Rick Remender estuvo al frente de ‘Capitán América’ se podrían identificar tres partes que conformarían sendas entregas de una trilogía en la que el guionista se acercaba al vengador desde diferentes ángulos, planteando la dupla de doce meses —doce meses más uno, para ser exactos— de manera que pudieran apreciarse de forma aislada con su exposición, su nudo y su desenlace; no es menos cierto que, vistos de forma global, esos tres periodos de tiempo podrían considerarse como primer, segundo y tercer acto de un relato de mucho mayor alcance que sus partes. Un relato en el que el autor de ‘Fear Agent’ traza una suerte de viaje del héroe con matices, en el que toma al Capi en una posición concreta y, cuando lo suelta, lo deja en otra diametralmente opuesta.

Así las cosas, si este segundo volumen, titulado ‘El clavo de hierro’ por el villano principal, es contemplado de cerca, lo que nos encontramos son, como decía, casi tres áreas concretas a través de las que discurre la acción: una primera, conformada por el enfrentamiento de Steve Rogers con la nueva encarnación de Nuke; un intermezzo brevísimo que sirve de nudo entre ambos extremos —tan breve como que es un único número— y un tercer acto en el que, con todas las cartas sobre la mesa, el Capi se enfrenta a un enemigo mortal. Visto así, a tan corta distancia, el veterano héroe curtido en mil batallas no es más que un personaje secundario de su propia vida, manejado cual títere por los inquietantes juegos de esa fuerza en la sombra que es su némesis y que, en manos de Remender, encuentra más y mejor definición que el propio protagonista que da nombre a la cabecera.

Pero, por mucho que pueda resultar satisfactoria la lectura «aislada» de este segundo escalón del guionista al frente del Capitán América, no es la cercanía lo que mejor le sienta a la hora de valorarlo, al menos en mi modesta opinión. Si damos un paso hacia atrás, o unos cuantos, y comenzamos a ver borrosas ciertas partes del relato, fijándonos sólo en lo que a Rogers concierne, lo que empezamos a vislumbrar es la sección intermedia de un viaje en el que Remender sigue castigando sin piedad al supersoldado después de haberlo tenido quince años viviendo en otra dimensión y haberle robado a un hijo o a Sharon Carter. De hecho, es aún mayor la pena que le impone a la finalización de un volumen que nos deja boquiabiertos y que, avanzamos ya, encontrará en el tercero y último —que suponemos completará los cuatro números que quedan con los seis de ‘All-New Captain America’— momentos de auténtica gloria «marvelita» con un Carlos Pacheco desatado.

A propósito del gaditano, y en una nota al margen de toda la disquisición anterior; volviendo a revisar los dos primeros números que recoge Panini en este segundo integral, todavía no alcanzo a entender quién sería la mente preclara que pensó que las tintas de Klaus Janson eran las más adecuadas para el estilo del dibujante de San Roque. Al menos rectificaron a tiempo y lo sustituyeron por Mariano Taibo, que no es que sea la repanocha, pero al menos deja que los lápices de Pacheco parezcan de Pacheco. En fin, cosas del cómic mainstream y decisiones de esas que el fan de a pie nunca será capaz de entender. ‘Nuff said!!!

Capitán América de Rick Remender 2. El clavo de hierro

  • Autores: Rick Remender, Carlos Pacheco y Nic Klein
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 280 páginas
  • Precio: 26,60 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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