‘Brooklyn Dreams’, una magnífica evocación del pasado

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Con esta obra, el guionista J. M. DeMatteis hace un repaso a su adolescencia en un barrio de Brooklyn a través un alter ego creado para la ocasión, el joven Vincent Carl Santini. Pero no es una autobiografía al uso, como ya nos advierte el narrador desde las primeras páginas, en las que hace un pequeña reflexión sobre la realidad y sobre la memoria. Hay «mentiras más reales que la verdad», afirmación que supone una de las bases de la literatura, ya que las sensaciones y pensamientos que transmiten son, en última instancia, lo único que verdaderamente importa.

Así que el lector se ve transportado al Brooklyn de finales de los 60 para conocer a Vincent y todos los personajes que le rodean. Su intención primigenia es contar algunas importantes experiencias que tuvo durante su último año de instituto, pero pronto veremos que esto no es más que la punta del iceberg.

A medida que el narrador recuerda y divaga, va construyendo ante nuestros ojos un fresco sobre su época y sobre sus allegados, contemplados con la mirada de un joven inquieto, depresivo e inseguro que, en la mejor tradición tarantinesca, a veces tiene sus momentos de lucidez. Para empezar, el retrato de su familia es agudo y certero: con su madre, una mujer judía bastante atacada de los nervios; y su padre, un temperamental hombre de origen italiano que no siempre es capaz de ocultar sus propios miedos existenciales.

También están sus amigos, entre los que destaca Shane (con quien se meterá en más de un lío); y sus compañeros de clase, a los que mira con una mezcla de odio y resentimiento. Vincent se siente perdido, como tantos otros jóvenes de su edad, y su confusión lo acaba arrastrando por un camino autodestructivo marcado por las drogas y las elecciones erróneas. ‘Brooklyn Dreams’ es una historia con muchos tintes trágicos, pero salpicada también de momentos alegres y de un fino sentido del humor que hace más digeribles algunos de los pasajes. Y es que como bien dijo Woody Allen, tragedia más tiempo es igual a comedia.

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DeMatteis se sale continuamente del camino marcado para hablarnos de situaciones y personajes de su vida al margen de la historia principal que quiere contarnos. Pero a pesar de estas divagaciones siempre consigue recuperar el hilo, y no permite que la lectura se quede en punto muerto. Por eso, y por las anticipaciones que de vez en cuando deja caer de acontecimientos que relatará a continuación, consigue mantenernos atados a la lectura.

La elección del dibujante no podría haber sido mejor, ya que Glenn Barr enriquece el guión con un camaleónico estilo que pasa del realismo a la caricatura en cuestión de segundos, con una soltura y fluidez que apenas recuerdo en otras obras. La compenetración entre ambos artistas es absoluta; el dibujo se adapta en todo momento a las necesidades de la narración, y es tan moldeable como los propios recuerdos que la inspiraron. Parece como si realmente entráramos en la cabeza del protagonista, cuya mirada transforma la realidad según sus diferentes estados de ánimo.

‘Brooklyn Dreams’ es un cómic difícil de describir, ya que sólo con su lectura podemos apreciar su originalidad y la inmensidad de cuestiones (amistad, amor, muerte, familia…) que aborda en sus páginas. Es una obra para degustar lentamente si queremos sacarle todo el jugo, y que admite sucesivas lecturas para encontrar nuevos matices en la narración. Sólo se puede exponer en su contra la extensión de algunos pasajes que se podrían haber resuelto sin problemas con menos páginas, pero es un defecto menor frente a la enorme calidad del conjunto.

Ficha Técnica

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* Título: Brooklyn Dreams
* Contiene: Brooklyn Dreams 1-4 USA (1994)
* Editorial: Norma
* Editorial USA: DC
* Formato: Cartoné // 392 páginas // B&N y grises
* Precio: 25 euros

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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