‘Birds of Prey’ #1: la combinación perfecta de ingredientes [The New 52]

Birds of Prey #1

*’Birds of Prey’* es otra de esas series cuyo nombre conocía, pero de la que no había leído nada. Eso quiere decir que antes de leer este ‘Birds of Pray’ #1 no la consideraba como una de las series secundarias mejor valoradas de DC (o más sobrevaloradas, según otros), ni conocía la etapa de Gail Simone, cuando recibió las mejores críticas.

Este ‘Birds of Prey’ #1 tiene *todos los ingredientes necesarios para enganchar* a un lector novato. Tiene acción, y de hecho empieza con una muy buena escena que combina persecuciones, francotiradores, lucha, balaseras descontroladas, iglesias siendo atravesadas por coches de época, chicas con corpiños partiendo piños… Así se empieza un cómic.

Pero también tiene *su pizca de trasfondo*. No mucho, para no saturar, pero pequeños indicios sobre la marcha para hacerte una idea de qué hacen dos chicas (aún falta por conocer a la mitad de las de la portada) con modelitos ajustados repartiendo leña y ocultándose de las autoridades.

En esta reunión de las Aves de Presa, el equipo está formado por *Black Canary*, *Katana* (la que no llega a aparecer en este número 1) y *Starling*, que al no encontrar trasfondo sobre ella entiendo que es un personaje nuevo.

Birds of Prey #1

Más ingredientes para el éxito: *toques de calidad y un buen cliffhanger*. Me ha gustado especialmente la forma en la que se presenta el trasfondo. Se realiza conectando el presente con el pasado, mediante el uso de viñetas similares. Como veis arriba, Starling está en mitad de una situación apurada, y al pasar al flashback la vemos en una posición similar pero en un entorno diferente. Esta técnica se usa varias veces en el cómic con mucha efectividad.

El trepidante argumento de este número se completa con *una última página que pide seguir leyendo*. Por una parte, tenemos a una protagonista en situación de peligro grave, así como una explosión por causas muy llamativas y que quedan sin explicación. De los números 1 que he leído (y me faltan pocos para los 52), es el que más me ha animado a continuar leyendo la línea.

Birds of Prey #1

*Duane Swierczynski* firma un guión prometedor, con un comienzo cuyo mayor fallo es no presentar a todo el reparto. En cuanto al dibujo, el albaceteño/zaragozano *Jesús Saiz* está más que correcto, aunque algunas caras se quedan demasiado planas. Eso sí, *consigue no caer en el fanservice barato* en un cómic que lo pide a gritos. Sí, hay mallas ajustadas, corpiños y medias de rejilla, y a pesar de ello, en ‘Batgirl’ #1 era mucho más descarado, por poner un ejemplo.

La duda está en si ‘Birds of Prey’ *será o no una de las series seleccionadas por El Catálogo del Cómic* para publicarse en castellano. Sabemos que no serán todas, como nos contó Beni Vázquez, pero creo que sería un error dejarla fuera. Sobre todo después del mal trato que históricamente ha recibido esta línea por parte de Planeta.

En Zonafandom | Parece que vamos a completar el especial The New 52

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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