‘Biblioteca Osamu Tezuka: Cráter’, el relato corto se hace gigante

Parece que Planeta Comic no iba de farol cuando se propuso hace ya algún tiempo iniciar la Biblioteca Osamu Tezuka, una línea editorial destinada a recoger todo lo que se pueda (los derechos de algunas obras están en manos de otras editoriales) de la interminable bibliografía firmada por el dios del manga. No crean que mis palabras son exageradas, ni las referidas a la extensión de su obra (más de 700 mangas a lo largo de 150.000 páginas), ni aquellas que definen el estatus que alcanzó con su trabajo (su técnica a la hora de elaborar historias sigue siendo usada por muchos autores actuales que ven en la figura del de Osaka un ejemplo a seguir en todos los sentidos). La última referencia con la que nos vamos a poder deleitar se trata de una compilación de relatos cortos (dieciocho para ser exactos) y que, hasta la aparición de la presente edición, se encontraba inédita en nuestro país. ‘Cráter’ se convierte en un compendio de más de quinientas páginas en las que tiene cabida el drama, el terror, la ciencia ficción o el misterio.

Ya saben, al haber una disparidad de géneros y temáticas tan rica, el gusto por esta obra también será igualmente variable. Eso sí, aunque haya cuentos que prefiramos a otros, la calidad que Tezuka exhibe en cada una de las páginas del volumen está bastante por encima de la que podría ofrecer cualquier otro mangaka. Unas narraciones que vieron la luz a finales de los años sesenta/ principios de los setenta, de tono más bien oscuro y adulto, con desenlaces descaradamente trágicos que, en ocasiones, alardean de un carácter malicioso dejándonos unos instantes pensando si estamos ante el mismo autor que firmó “La Princesa Caballero”. Y sí, tal y como habrá pensado más de un seguidor del señor Osamu, todo esto recuerda a otra colección como es “MW” que, salvando las distancias, expele un aroma muy similar a este “Cráter”. Vamos, que entre tanta fantasía y momentos de susto también vamos a poder removernos por dentro gracias a la crítica social que impregna algunos de estos relatos. ¿Ven? Lo del dios del manga no es nada gratuito.

Una sociedad que aún tenía en el recuerdo las devastadoras consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y todo lo relacionado con el poder (destructivo) que escondía la energía atómica. Con el país aún recuperándose económicamente, no van a faltar las protestas en contra de los tratados firmados con Estados Unidos o por la guerra de Vietnam. Difícil labor la de Tezuka que intenta imprimir cierta comicidad entre tanta seriedad y momentos desoladores, es inevitable notar cierto retrogusto pesimista al digerir muchos de estos cuentos. ¡Maldito ser humano! ¿La fórmula utilizada por el maestro? Pues hace uso de un nexo común en forma de personaje recurrente, Okuchin, y a partir de ahí añade invasiones alienígenas, viajes en el tiempo, excursiones al espacio exterior y un largo etcétera para disfrute del lector. Entre los dieciocho cuentos también hay lugar para guiones de corte algo más realista como en “Serpiente Bicéfala” donde nos vamos a encontrar una trama de organizaciones criminales y supremacistas raciales. O “Caza Derribado” en el que un piloto es dado por muerto de manera errónea para fastidio de sus superiores. Todos ellos ilustrados con el particular estilo de Tezuka, un delicioso trazo de línea clara que dibujará personajes fácilmente reconocibles por el aficionado y dejando claro su dominio de la narrativa con el uso de mil y una técnicas del lenguaje gráfico aplicadas al relato corto. Parece fácil pero no lo es, solo los más grandes hacen que parezca sencillo y el padre de Astro Boy lo es, y mucho. Además, las características de este volumen lo convierten en una opción perfecta como obra introductoria al trabajo del autor. Todo son ventajas.

[Grade — 9.00]

Cráter

  • Autores: Osamu Tezuka
  • Editorial: Planeta Comic
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 560 páginas
  • Precio: 30.00 euros

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Mario de Olivera @fancueva

No sé si el médico que ayudó a mi madre a traerme al mundo me dio un cate en el culo o directamente me arrimó un Spiderman. Lo que sí tengo claro es que desde que tengo uso de razón siempre he tenido un tebeo entre las manos. Por el camino se fueron añadiendo más aficiones que me convierten en un devorador de series, películas y algún que otro libro. Jugador “devezencuandero” a lo que me pongan por delante, siempre y cuando medie el machacamiento de zombies o de ejércitos plagados de magos y orcos, intento estar siempre liado con cualquier actividad lúdico-frikoidal que haga mi existencia sevillana algo más agradable y entretenida. Oh yeah!

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