‘Batman. Scottish connection’, una historia pequeña para un gran dibujante

Batman. Scottish connection portada

Leído hoy, quince años después de que fuera publicado por primera vez, ‘Batman. Scottish connection‘ deja entrever mucho más los defectos que tres lustros atrás un lector mucho menos fogueado en el mundo de los cómics no era capaz de observar, llevado como estaba en aquél momento por la intensidad propia de un «frikismo» que empezaba a despertar y que hacía que consumiera con avidez (y no muy buen criterio) cualquier cómic de superhéroes que cayera en mis manos.

Aunque no lo recuerdo de forma cristalina, tengo la vaga sensación de la edición original americana de este prestigio (¡ah!, que tiempos aquellos en los que DC editaba prestigios de forma recurrente) entró a formar parte de mi colección por lo llamativo que me resultó entonces el dibujo de un Frank Quitely al que conocía por primera vez por mor de estas páginas que hoy nos ocupan.

Lejos estaban todavía las mieles que el escocés llegaría a libar de manos de Authority o Tierra-2 (una novela gráfica muy grande, todo sea dicho) lo que no implica, al menos no hasta lo que se podría llegar a pensar, que los mimbres que después harán de él uno de los mejores dibujantes con que cuenta el panorama norteamericano no estén ya en su sitio.

Batman. Scottish connection

Y así, por más que a su trazo parezca que le falte «un hervor», aquí están ya presentes la extraordinaria capacidad narrativa con la que después hemos alucinado hasta la saciedad, el ritmo cinemático de las composiciones, la gracilidad con la que Quitely es capaz de plasmar una escena de lucha sin que nada parezca forzado (y a este respecto hay mucho donde elegir en esta historia) y el cuidado gusto por el detalle y las ambientaciones que son marca de la casa.

¿Cuál es entonces el problema de ‘Scottish connection’? Pues muy obvio, el guión de Alan Grant. El también escocés conjura aquí un relato que arranca al hombre murciélago del abigarrado entorno de Gotham City para llevárselo a sus Highlands natales (las de Grant, no las de Wayne) y situarlo en medio de una historia de venganzas centenarias con algo de magia de por medio.

El resultado de este cóctel es, paradójicamente, una lectura simple en demasía que no sabe, o no quiere, aprovechar la ocasión para explotar la interesante premisa de partida (eso de ver desenvolverse a Batman en un ambiente que no es el suyo podría haber dado más de sí). Ahora bien, es en su simpleza, y en la conjunción de ésta con el espléndido trabajo de Quitely donde ‘Scottish connection’ encuentra las bazas con las que jugar su partida y no salir del todo perdedora.

FICHA TÉCNICA: Batman. Scottish connection
  • Autores: Alan Grant y Frank Quitely
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 72
  • Precio: 6,95 euros
Batman. Scottish connection review

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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