‘Batman. Gotham a luz de gas’, un Mignola imprescindible

Leído por primera vez en su edición de Zinco allá por 1990, y revisado una y otra vez en aquella década en la que escasez de material en mi tebeoteca me permitía, como ya he dicho en más de una ocasión, el lujo de poder releer a placer sin la injerencia actual de los montones y montones de volúmenes que, mes a mes, se agolpan inquietos en mis estanterías; ‘Batman. Gotham a la luz de gas’ se mantiene en mi memoria como una de las lecturas más estimulantes y entretenidas que pude hacer en aquellos primeros compases de mi formación tebeística. No en vano, sin que mi acervo fuera tan amplio como el de hoy, lo que Brian Augustyn y Mike Mignola proponían con este oficioso primer «Elseworlds» —el primer «Otros mundos» oficial sería ‘Batman: Terror sagrado’— se salía por completo de la tónica de los cómics de superhéroes habituales y proponía asomarnos a la idiosincrasia de tan trillado personaje desde una óptica completamente diferente.

En este caso, como ya supongo sabréis mucho de vosotros, lo que el guionista se sacaba de la chistera era un relato en el que los personajes usuales del microcosmos del hombre murciélago se sacaban de su época y se trasladaban a la Gotham de 1889, narrando el comienzo de las aventuras como Batman de un Bruce Wayne de la época que tendrá que enfrentarse al mismísimo Jack el Destripador. Construido de forma precisa, y variando aquí y allá ciertos detalles de los más conocidos de la mitología del caballero oscuro para que casen mejor con la época en la que se circunscribe la acción, lo mejor de ‘Gotham a luz de gas’ es el perfecto maridaje que se da entre lo que Augustyn plantea y cómo Mignola lo plasma en unas páginas magníficas que todavía están a años luz del oscurantismo narrativo en el que el creador de ‘Hellboy’ terminará incurriendo: su inconfundible trazo y una exposición perfecta de todo lo que va rodeando a un relato de falso culpable que, perfectamente cerrado, encontraría no obstante una continuación que ECC recoge en este mismo volumen.

Titulada ‘El amo del futuro’, y con claras reminiscencias a la dupla formada por ‘Dueño del mundo’ y ‘Robur el conquistador’ —las novelas de Julio Verne—, esta continuación directa de ‘Gotham a luz de gas’ cuenta en las lides gráficas con un irregular Eduardo Barreto que, tan pronto nos sorprende con unas páginas esmeradas y soberbias como se descuelga con otras que parecen ejecutadas aprisa y con las fechas de entrega encima. Tal vaivén en la calidad del trabajo del uruguayo no estropea un modélico guión de Augustyn que, eso sí, queda a cierta distancia de su predecesor, quizá porque el efecto sorpresa ya no está ahí, acaso porque entre escritor y dibujante no se da la misma complicidad que sí aparecía con Mignola. Sea como sea, y aún considerando lo anterior, la relevancia de lo que contiene este tomo y el que ‘Luz de gas’ sea uno de los mejores Elseworlds que DC publicó en su extinta línea editorial convierte a la recopilación de ECC en una adquisición obligada.

Batman. Gotham a luz de gas

  • Autores: Brian Augustyn, Mike Mignola y Eduardo Barreto
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 120 páginas
  • Precio: 16,10 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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