Así es el proceso de creación de una página de Los muertos vivientes

Antes y después

Los muertos vivientes es una de las obras más interesantes que nos ofrece el mercado yanqui en la actualidad. No voy a empezar a enumerar ahora todas sus virtudes, pero sí quiero dejar claro que como fan incondicional de la serie, me interesa mucho todo lo relacionado con ella, incluido el proceso de creación. Por eso me llamó mucho la atención el artículo que encontré en la web de Comic Monsters, en donde el dibujante Charlie Adlard explica el proceso de creación de una página.

Como ejemplo, Adlard escogió una página del número 56 (en EE.UU. acaba de salir el 53, y yo cada vez me muerdo más las uñas por el siguiente). Desde el principio, quiere dejar claro que su trabajo para Los muertos vivientes es una excepción dentro de sus trabajos, en el sentido de que tiene que simplificar al máximo el proceso creativo para conseguir terminar cada mes las 22 páginas y la cubierta de rigor (así que habrá que echarle a Kirkman la culpa de los retrasos que hay a veces en la publicación).

Lo primero de todo, lógicamente, es leer el guión y después hacer un esbozo a lápiz de la página. Adlar decidió abandonar el formato habitual del A3 para dibujar sobre un papel del mismo tamaño que tiene el comic-book definitivo. De esta manera, además de ganar tiempo, Adlard asegura quedar más satisfecho con el resultado final, ya que así todos los detalles y las líneas que añade durante el proceso de entintado no se pierden durante los procesos de reducción e impresión.

La página dibujada a lápiz

Así queda la página dibujada a lápiz. Adlard cuenta que para la composición siempre se queda con la primera idea que le viene a la cabeza tras leer el guión (aunque, como veremos, a la hora de entintar hará un cambio en una viñeta en esta ocasión). Como él mismo se entinta, no necesita dejar todos los dibujos perfectamente perfilados ni dejar indicaciones sobre las zonas que irán en negro. Según él, para dibujar cada página tarda entre 30 y 45 minutos, a un ritmo que le permite tener dibujado a lápiz todo el número en unos tres días.

A continuación llega el proceso de entintado, que para Adlard es el mejor momento porque le permite desarrollar más su creatividad. Mientras que para él el dibujo a lápiz básicamente le sirve para colocar los elementos de una forma que facilite la lectura, sin darle muchas más posibilidades.

La misma página entintada

Como podéis ver. el cambio de un paso al otro es inmenso. Adlard añade todos los detalles necesarios a los personajes, sin escatimar en el uso del negro, que le aporta ese tono oscuro y claustrofóbico a sus ilustraciones. También podéis comprobar que Adlard decidió cambiar la composición de la tercera viñeta, para darle un mayor dinamismo.

Es un trabajo que requiere mayor dedicación, pero la recompensa también es mucho más grande. Adlard comenta que para entintar cada página tarda entre dos y tres horas.

Adlard sigue apostando por el dibujo a mano en plena era digital, y sólo se sirve de los escaneados y ordenadores para entregar el material. Una vez entintado todo el número (incluyendo la portada), las páginas pasan a manos de Cliff Rathburn, que se encarga de añadir los grises, que desde luego enriquecen el dibujo original, aunque viendo esta página nadie puede dudar de la fuerza que tiene sólo con el blanco y negro.

Vía | Comic Monsters
Sitio del autor | Charlie Adlard

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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