‘Aquaman de Peter David’, chapuzones de entretenimiento

Hay comics que cuando ven la luz, muchos aficionados parece que se han quitado un peso de encima, una losa que  llevaban en sus espaldas y que por fin pueden echarla al suelo y disfrutar de un merecido descanso. Suele pasar que las editoriales hacen oídos sordos a pesar de las múltiples peticiones de los lectores, continuas súplicas por ver reposando en sus estanterías este o aquel tebeo que lleva años descatalogado o, peor aún, inédito y sin atisbos de publicación inmediata. Más complicada se pone la cosa si el personaje protagonista de esas aventuras entra dentro de la categoría “poco comercial”, algo que aterroriza a los editores y nos amarga un poco la existencia a nosotros, los sufridos coleccionistas. Aquaman no ha tenido precisamente una trayectoria demasiado exitosa por estos lares, ninguna de las licenciatarias de los últimos años (Zinco, Norma, Planeta) consiguieron auparlo hasta lo más alto de las ventas, por lo que los tebeos con su nombre en la portada nos han ido llegando con cuentagotas.

Pero la cosa parece que ha cambiado últimamente, gracias a la notable adaptación cinematográfica y la sólida etapa de Geoff Johns e Ivan Reis, ECC Ediciones se ha animado con productos como “Sub Diego” o este esperadísimo ‘Aquaman de Peter David’, del que nos llega la primera entrega de los tres volúmenes que se encargarán de recuperar uno de los comics más deseados y logrados de las últimas décadas. Continuando todo lo que pudimos leer en “Las Crónicas de Atlantis”, David se saca de la manga la miniserie “Time and Tide”, una suerte de Año Uno del personaje (así fue publicado hace años por la extinta Zinco) y donde se nos presenta a un Arthur Curry bastante cambiado, mostrando una imagen muy distinta a lo que estábamos acostumbrados. No hay que olvidar que estamos sumergidos (nunca mejor dicho) en plena década de los noventa, algo que siempre ejerce cierta influencia macarra en las colecciones. No es de extrañar pues, el cambio de personalidad, de actitud y de estética que vamos a contemplar en el acuático héroe.

Este dato es algo que no debemos perder de vista, sí, hay elementos que son puramente noventeros: esa actitud desafiante del héroe, algo de violencia desenfrenada, muchos dientes apretados, mujeres con un vestuario algo, ejem, ejem, escueto y armas en cantidades industriales (hasta el mismo Curry tendrá una). Aunque, por otro lado, también tendrá su peso la presencia de David en los guiones, algo que se puede apreciar en ese carisma que destilan sus personajes (héroes y villanos), esos giros de guión que dejan boquiabiertos a todos los lectores y las tramas que plantea, esas que se van haciendo a fuego lento y que no pueden ser más adictivas. Y espérense que aún hay más: asesinos a sueldo, enredos amorosos, viajes temporales, fantasmas que vienen del pasado, dioses, seres mitológicos, cierto ambiente kirbyano, manos amputadas y un sentido del humor que el autor ha ido perfeccionando con el paso de los años.

Muchos son los dibujantes que “meten mano” en las más de quinientas páginas de las que se compone este volumen integral, nombres que intentan hacer un buen trabajo a la vez que contentar a esos jóvenes que exigían poses forzadas y anatomías imposibles. Gente que va desde Kirk Jarvinen a Martin Egeland, pasando por Jim Calafiore o Casey Jones. Incluso un joven Phil Jimenez deja constancia de su buen hacer a los lápices. Un apartado gráfico que palidece al ser comparado con los guiones de David, uno de los mejores trabajos del de Maryland que por fin cuenta con una edición en condiciones y acorde a la calidad de la obra. Sí, habrá quien se queje por el formato reducido elegido por ECC pero, ya les adelanto, que estamos ante un mal menor (para quien quiera tomarlo como algo negativo), no influyendo para nada en el disfrute que supone la lectura de esta clásico. Advertidos quedan.

[Grade — 9.00]

Aquaman de Peter David Volumen 1

  • Autores: V.V.A.A.
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 544 páginas
  • Precio: 44,50 euros

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Mario de Olivera @fancueva

No sé si el médico que ayudó a mi madre a traerme al mundo me dio un cate en el culo o directamente me arrimó un Spiderman. Lo que sí tengo claro es que desde que tengo uso de razón siempre he tenido un tebeo entre las manos. Por el camino se fueron añadiendo más aficiones que me convierten en un devorador de series, películas y algún que otro libro. Jugador “devezencuandero” a lo que me pongan por delante, siempre y cuando medie el machacamiento de zombies o de ejércitos plagados de magos y orcos, intento estar siempre liado con cualquier actividad lúdico-frikoidal que haga mi existencia sevillana algo más agradable y entretenida. Oh yeah!

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