Algunos superpoderes que nadie querría (I)

Poderes olvidables

Manejar a tu antojo los objetos metálicos es un poder brutal. Controlar el clima es un poder impresionante, y muy práctico cuando vas de acampada. La visión de rayos X puede darte un trabajo bien remunerado en cualquier aeropuerto hoy en día, y al paso que vamos en cualquier puerta de colegio. Pero realmente hay poderes que, francamente, nadie echaría de menos. Os presentamos una serie de pruebas de que hay guionistas que confundieron su camino en la vida.

El Poder de Comer Cosas

La “Legión de Superhéroes” era una patrulla del siglo XXX que se publicó a partir de 1958. Era un impresionante conjunto de héroes insulsos, como el Chico Botante (que podía botar cual pelota), Chico Clorofila (que hacía crecer las plantas cual abono instantáneo), y la Chica Sueño (capaz de ver el futuro en los sueños). Pero el peor era el “Muchacho Come-Materia“ (Matter-Eater Lad), cuyo poder consistía en comer cosas. Su momento de gloria fue cuando detuvo una máquina indestructible que iba a destruir el universo, comiéndosela. Pedazo de guiones. En 1993, DC se dio cuenta decidió que el personaje era demasiado tonto para los gustos actuales, fue reescrito como el chef personal de la Legión, y no se volvió a involucrar en situaciones de combate.

El Poder de Convertir Nazis en Palomas

Nazis en palomas Durante la Segunda Guerra Mundial, los supers machotes luchaban contra Hitler y apalizaban Nazis. ¿Y las chicas? Algunas féminas con poderes se unieron al frente Aliado. Entre las páginas de Quality’s Military Comics (1941), pudimos descubrir a una guapa y joven reportera, Joan Dale, que recibió sus poderes en una visita a la Estatua de la Libertad, al exclamar “¡Vaya! ¡¡Piensa en todo lo BUENO que alguien podría hacer si tuviera los PODERES que la Estatua de la Libertad debe tener!!”. No se descarta que hubiera comido croquetas radioactivas. Tampoco se tiene certeza de qué cenutrio avisó a la reportera de que esa era la frase mágica, el caso es que la Sra. Libertad la escuchó, se le apareció en un sueño, y le dio superpoderes para ayudar en la Guerra. Ahora, Joan era capaz de convertir malotes en palomas, lo que creó unas líneas argumentales tan confusas como estúpidas, que duraron poco tiempo. Alguien se acordó de ella en 1984 y reapareció, y entonces se supo que su poder le permitía controlar las moléculas, por lo que podía hacer casi cualquier cosa. Lo que nunca se explicó es porqué hizo perder el tiempo a todos con lo de nazis en palomas, cuando su poder tenía pocos límites.

El Poder de Hablar Alto

Hablar alto Si Black Bolt te contara un chiste, la casa se vendría abajo. Bueno, un chiste o cualquier otra cosa, la destrucción sería la misma. Como Rey de los Inhumanos, que era una misteriosa super raza con base en la luna (no confundir con el grupo musical), Black Bolt tiene unos pulmones tan grandes que causa destrucción en masa con su grito “cuasi-sónico”, incluso con el menor susurro. El resultado es que la mayor parte del tiempo se lo pasa en silencio, salvo cuando tiene que destruir cosas. Aunque parezca una mierda de cara a la vida social, a Bolty no parece importarle. Mientras no está combatiendo, reina silenciosamente sobre su pueblo, mientras que su esposa, Medusa, es feliz al tener un marido que no habla. Por desgracia, no se menciona lo que pasa cuando le entra hipo o si habla en sueños.

El Poder de Separar tus Miembros

Extremidades voladoras Capitán Maravilla/Marvel es uno de los peores nombres que puedes ponerte. Y de los menos originales, pues desde los años 40 al menos siete supers se han llamado así. El más raro es quizás el que M.F. Publications presentó en 1966. Era un superhéroe robótico, que podía lanzar sus partes corporales en todas direcciones, con tan sólo gritar “Split!“ (separar). Esto le permitía luchar contra múltiples villanos en diferentes sitios y viñetas a la vez. Mientras que sus piés pateaban culos malvados por separado, sus brazos estaban apalizando a otros dos malotes en diferentes habitaciones. Presumiblemente, su torso sería mientras muy letal, tanto como el Caballero Negro de los Monty Phyton. No se explicó por qué cualquier villano podía ser tan lerdo como para que lo derrotase un dedo desmembrado, y nunca lo sabremos porque hace más de 40 años que dejó de publicarse.

El Poder del Aliento Arcoiris

Aliento Arcoiris No, no está sacado de un DVD de Barbie ni de una copia barata de Sailor Moon. En realidad, no tengo claro lo que que hace, pero según se lee en los comics de “The Authority“ (2002), ese es uno de los 1204 superpoderes del villano Seth, un monstruoso paleto alterado genéticamente. Literalmente, se dice que el Aliento Arcoiris, si se mezcla con otros poderes como “Fuerza de rayos-X”, “velocidad cuadrática”, y “vergüenza-visión”, sería “capaz de tumbar la mayoría de las economías occidentales del siglo 21”, por lo que suponemos que debe estar relacionado con las hipotecas subprime (¡jamás pensé que iba a enlazar a El Blog Salmón desde ZonaFandom!). Será poderoso, sea lo que sea, pero “La Halitosis de la Suerte” sigue sonando bastante estúpido. Otros de los poderes de Seth son, agárrense, “visión caca nuclear” y “visión congela-laringes”. ¿Cómo se derrota a un villano con 1204 superpoderes, completamente surrealistas? Pues el grupo logró vencerle encontrando su mecanismo de seguridad y transformándolo en siete gallinas (sí, eso), que fueron cocinadas por su propia familia.

El Poder Donut

Poder Donut Cuando organizas un concurso de televisión llamado “¿Quién quiere ser un Superhéroe?”, tendrías que dar por sentado que nada bueno puede resultar de ahí. Fat Momma quedó segunda en la primera edición (¿hubo más?) de este reality del canal Sci-Fi, que tuvo a Stan “The Man” Lee como jurado. Su poder lo obtuvo ingiriendo cantidades inhumanas de donuts, y sus poderes son los normales cuando ingieres tal cantidad de bollería industrial y grasas saturadas: puede volverse superpesada (en el sentido gravitacional de la expresión) y atravesar edificios planta por planta hasta cazar a los maleantes del sótano. Cuando se enfada puede crecer hasta cinco veces su tamaño (que en reposo es de dos veces el de un ser humano medio). E incluso, puede tumbar a sus enemigos tras una comida con su “Super Eructo”. ¿Su kriptonita? La comida dietética, que la hace encoger. Una de sus frases es “cuando atacas a un pobre niño inocente te las tendrás que ver con… ¡Fat Momma!”. A menos que sepas, claro, cómo subir escaleras.

El Poder Super-lo-que-sea: El Caso Superman

Poderes tontos Superman es, posiblemente, el más famoso de los superhéroes, aunque no el más consistente. Con la mayor parte de los supers, sabes a lo que atenerte. Pero quizás el superpoder más determinante de Superman es el de adquirir el poder que al guionista más le convenga. Son famosas su supervelocidad, superfuerza, supervuelo, e incluso su visión de rayos X y su aliento helado. Pero en los años 40, sólo en un ejemplar, escapó de una prisión alienígena fusionándose con un muro. Después moldeó su cara para parecerse a un alienígena, y le convenció para que se marchara. ¿Oportuno? Sí, pero no es lo peor. En el serial de radio, Superman podía andar a través de muros y dividirse en dos Supermanes, sólo cuando hacía falta, claro. Eso sin olvidar que en la película de Richard Donner ‘Superman II’ pudo borrarle la memoria a Lois con… ¡un beso! Superoportuno.

Pero el poder más ridículo de Superman apareció en los 70, cuando un villano monstruoso le exigió un combate, mientras se suponía que Clark Kent tenía que estar presentando las noticias en directo por televisión. ¿Qué hizo? Agarró a uno de sus colegas y con su “super-hipnotismo” le hizo pensar que era Clark Kent. El chaval se puso sus gafas y dio las noticias, mientras Superman luchaba contra el monstruo. Se supone que todos los espectadores fueron hipnotizados también, o algo. Los lectores de comics, sin embargo, se dieron cuenta al momento de que estaban presenciando una de las mayores chorradas de la historia de los comics.

Vía | Mental Floss Blog

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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