‘AIDP Integral. Volumen 5’, grandeza de una serie

AIDP portada

A poco que os hayáis asomado a al menos una de las cuatro reseñas que hasta el momento le hemos dedicado a los sendos integrales de ‘AIDP’ que Norma ha publicado con exquisito mimo por igualar la edición original de Dark Horse, os habréis percatado de la forma en la que el spin-off del Hellboy de Mike Mignola ha terminado colocándose por delante de su título matriz en lo que a términos personales se refiere. Y aclaro. No es que las aventuras del demonio del puño de piedra hayan quedado relegadas a un segundo plano por su falta de calidad, ni mucho menos, pero hay algo en las que corresponden a sus compañeros de fatiga que, desde un primer momento superó a lo que Mignola lleva narrando desde hace más de veinte años: un atisbo de continuidad trabajado a priori.

Si hay algo que con el tiempo ha llegado a agotarme de ‘Hellboy’ eso ha sido la forma casual con la que el artista estadounidense ha ido trufando la colección, sometiéndola a un azaroso devenir que, en muchas ocasiones, resulta exasperante a la par que ininteligible. Porque esa es otra de las cualidades de ‘Hellboy’ que, a través de los años, más me empujaba hacia atrás a la hora de tener que acercarme a una nueva de sus miniseries, el oscurantismo con el que Mignola ha tratado siempre a su creación, subyugando cualquier otra disquisición a que las páginas de la cabecera postularan muchas más preguntas que respuestas eran capaces de ofrecer al tiempo que la narrativa del autor se iba tornando en más confusa.

Es debido a la conjugación de ambos factores, inexistentes en ‘AIDP’, que he llegado a tener en tanta estima a una colección que, con un trayecto perfectamente definido —quizás no lo fuera tanto desde el principio, pero la cohesión final cuando se leen los diversos integrales es asombrosa—, huye de eludir los interrogantes que los lectores puedan plantearse y siempre ofrece respuestas, más tempranas o más tardías, a las incógnitas que postula. Ello, unido en el pasado a la magnífica labor de Guy Davis a los lápices y a la portentosa imaginación que el dibujante yanqui llegó a desplegar en ese enorme arco argumental que llevó a los miembros de la Agencia de Investigación y Defensa de lo Paranormal a enfrentarse a la amenaza de las “ranas”.

AIDP interior

Trascendida ésta, y a la espera impaciente de que los magníficos integrales editados por Norma comiencen a ofrecernos la saga de ‘El infierno en la Tierra’, es este quinto volumen ejemplo espectacular y preciso del superlativo nivel al que se mueve ‘AIDP’: conformado por tres arcos, cada uno asignado a un dibujante diferente y estructurado en la terna de años que transcurren entre 1946 y 1948, el quinto integral de la serie se dedica a explorar el periodo inmediatamente siguiente a la irrupción de Hellboy en la vida de Trevor Bruttenholm. Con el demonio todavía en su estado infante, la mirada de Mignola, Joshua Dysart y John Arcudi se centra en las tres miniseries en narrarnos sendas aventuras más o menos independientes que, no obstante, guardan continuidad entre todas ellas y configuran, no sólo un instante de respiro antes de la tormenta que sin duda se avecinará en el sexto volumen, sino también el complemento tremendamente necesario que llena un hueco nunca antes explorado del cosmos de Hellboy.

Con los coletazos de la amenaza nazi aún muy presentes, Mignola, Dysart y Arcudi urden un entramado fascinante que mezcla una espléndida ambientación en los convulsos años que siguieron a la finalización de la Segunda Guerra Mundial, con el desconocimiento sobre el poder del átomo y las barreras que éste podía abrir como parte fundamental de ellos. Con dicho trasfondo adquiriendo su mayor protagonismo en la tercera de las miniseries —acaso la de menor calado gráfico sin desmerecer ni un ápice al trabajo de Max Fiumara— lo que encontramos en los dos primeros, y el hallazgo que supone en ellos el personaje de Varvara, es de una naturaleza absorbente y fascinante potenciada, qué duda cabe, por las ilustraciones de Paul Azaceta y los gemelos brasileños Fabio Moon y Gabriel Bá.

Del primero hablábamos no hace mucho con ocasión del cierre de ‘Northlanders’ y podríamos afirmar que aquí ya se deja notar algo el proceso de depuración estilística y narrativa que llevará al artista al estado de gracia perpetuo que lleva demostrando desde que arrancara ‘Outcast’. Pero es en los segundos donde este quinto integral de ‘AIDP’ dejará al lector más ojiplático: confesando que siento debilidad por ambos y que cuento a ‘Daytripper’ como una de las mejores lecturas de cuantas conforman mi tebeoteca, pasear la mirada por las planchas de los brasileños es una gozada constante que, enmarcada de forma inmejorable por lo que postulan sus compañeros de viaje, consiguen lo que a priori podría haber parecido imposible; que éste interludio de ‘AIDP’ sea lo mejor que ha ofrecido hasta ahora una colección que nunca ha bajado del sobresaliente. Ahí es nada.

AIDP Integral. Volumen 5

  • Autores: Mike Mignola, Joshua Dysart, John Arcudi y VVAA
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 472 páginas
  • Precio: 28,45 euros en Amazon

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.