Wanted o cómo adaptar un cómic pasándoselo por el forro

WantedDesde que vi por primera vez el trailer de Wanted, ya tenía claro que esta película no iba a ser muy fiel al homónimo cómic en la que se supone que está basada, obra del irreverente Mark Millar y J.G. Jones. Pero ahora, tras ver la película, debo decir, que no sólo se confirmaron completamente dichas sospechas, sino que además se confirmó la necesidad de que el director Timur Bekmambetov pase un tiempo encerrado y sea alimentado a base de pan y agua. Y es que tras aquel bodrio desmesurado que fue Los Guardianes de la Noche (y presumiblemente sus dos secuelas, las cuales no veré ni bajo amenaza de muerte), el señor Bekmambetov recibió fondos americanos para dar rienda suelta a su barbarie artística personal, los excesos.

Pero antes mostremos los antecedentes. El cómic original de Wanted nos presentaba al pobre Wesley Gibson, un muchacho que peca de buena persona y por lo tanto sufre los abusos de sus jefes y las broncas e infidelidades de su novia. Un buen día, a Gibson le revelan un gran secreto, su padre (recientemente fallecido) era considerado el mejor asesino del mundo, y ahora Wesley deberá aprender el oficio familiar y seguir los pasos de papi. ¿Hasta quí todo comprendido? Vale, pues ya podéis olvidar el resto del cómic porque esto es lo único que tiene en común con la película.

Parece que los señores Michael Brandt, Derek Haas y Chris Morgan leyeron el resumen de la contraportada del original, y bajo esa premisa montaron un guión absurdo, predecible y que recuerda a las malas películas de acción de los noventa. Pero claro, se ve a la legua que no es la historia ni la carga humana lo importante aquí, eso es de gafapastas hombre. La meta en Wanted es conseguir la escena de acción más absurda e inverosímil para que el público sólo tenga dos opciones posibles, reirse a carcajadas o llorar por el precio de la entrada que ha pagado.

Da igual que la obra original de Millar estuviera en un universo DC alternativo en el que los superhéroes y los supervillanos estuvieran presentes. Eso al parecer no mola. Tampoco gusta la ultraviolencia de las páginas del original, marca de la casa Millar, ya que esta se reduce unos cuantos niveles alejándola de su intención de encrudecer el asesinato y dejándola a la misma altura que una pelea de barrio o un insípido tiroteo. Eso sí, el lenguaje grotesco prácticamente se ha dejado intacto, hay que ver la de gente que va al cine para oír un ¡me cago en tu puta madre!.

Wanted
Pero dejemos las comparaciones con el cómic original (más que nada porque no se puede comparar casi nada más) y sigamos con la película en si. El papel de Wesley Gibson es interpretado por James McAvoy, uno de los actores jóvenes más de moda en la actualidad, y personalmente creo que es el que mejor realiza su trabajo, dando vida a un protagonista que aunque no entusiasma ni nos preocupa en exceso, tampoco nos cae en desgracia. Ya sería una tortura completa el aguantar tanto flipe en las escenas de acción y encima a un gilipollas como protagonista.

Lo de Angelina Jolie sí que clama al cielo. Esta bella mujer parece que no haya cobrado por actuar, sino por enseñar palmito en una escena y poner cara de chunga en el resto. Su personaje de la asesina Fox, de nuevo en comparación con el cómic original, es lo más desaprovechado con diferencia de toda la película. La señorita Jolie (Angelina para los amigos) ha demostrado en varias ocasiones, aunque no muy numerosas, que puede conseguir personajes versátiles y no sólo máquinas de generación de erecciones entre el público masculino. En cuanto al papel de Morgan Freeman, prefiero no comentarlo en exceso debido al respeto que le tengo a este titán de la interpretación. Sólo diré que no hacía falta humillar de esa manera a Freeman con un papel que podría haber interpretado perfectamente incluso Udo Kier, alias la lápida humana.

Si siguieramos la lógica, la suma de todo lo comentado anteriormente daría como resultado un pestiño insufrible de película, pero sorprendentemente Wanted entretiene y no aburre en casi ningún momento, lo cual entiendo que era el objetivo que buscaba Bekmambetov y sorprendentemente alcanza, porque todo aquel que haya visto Los Guardianes de la Noche sabrá que el concepto de ritmo no es algo que el director ruso lleve en las venas.

En definitiva, aquellos que disfrutaron del Wanted de Mark Millar deberían alejarse de esta película lo máximo posible, si por el contrario uno busca pasar un rato de esos en los que el cerebro se separa del resto del cuerpo mientras es bombardeado por escenas absurdas (y no le importa pagar por dicho momento) entonces Wanted es una opción que podría tener en cuenta, mi recomendación es que busque otras opciones mejores, que las hay a montones.

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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