Un jedi cae en el Reverso Perezoso de la Fuerza [Frikada de la Semana]

Un gran poder, más tarde o más temprano, conlleva una gran pereza

Si la Fuerza es grande en ti, si puedes mover objetos con la mente… ¿merece la pena usar tus músculos? Tienes que ir hasta el sitio, flexionar las piernas (o dejarte los riñones), el esfuerzo de los brazos, ¿y todo para qué? No, no compensa.

Combinado con una jaqueca del quince, ese grado de vagancia ha llevado a este jedi a lo que podríamos llamar el Reverso Perezoso de la Fuerza. Es la preparación de desayuno más cómoda que verás hoy, aunque el Concilio no recomienda utilizar el sable láser si tienes tus reflejos en tan baja forma.

Reconocedlo, si tuviérais dominio sobre la Fuerza, ¿podríais evitar la misma tentación? Seguro que la mayor parte de las veces que has hecho el gesto para mover objetos ha sido cuando el mando a distancia estaba demasiado lejos.

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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