Todas las historias de Doctor Who, en 10 minutos

Gerónimo, brillante, fantástico. El regreso de ‘Doctor Who’ nos ha dejado ya tres encarnaciones del Doctor, cada una con su propio estilo, cada una con sus propios adeptos, y cada una con grandes acompañantes. Nos han dado un buen surtido de episodios, de los que algunos quedarán enmarcados por siempre entre las grandes piezas de la fantasía de todos los tiempos.

‘Midnight’, la dupla ‘Human Nature’ y ‘Family of Blood’, o ‘Don’t Blink’, por citar algunos, son episodios que se te quedan grabados y enganchan a una serie que, de primeras, hay veces que causa rechazo. Aquel primer capítulo de la nueva serie, con cutres maniquíes asesinos, ha espantado a muchos que, si le hubieran dado otra oportunidad, quizás ahora serían tan incondicionales como yo.

Pero antes de la resurrección de la serie, fueron muchos, muchos los episodios clásicos que vieron la luz. Alguien se ha molestado en recopilar pequeños fragmentos de todos los episodios emitidos desde 1963. Es precioso ver cómo ha crecido la serie en un vídeo de sólo 10 minutos. Esperemos que la renovación sea tan longeva como la clásica.

Vía | Geek’s Room

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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