‘Taekwon V’, el robot gigante made in Corea

Taekwon V robot

‘Robot Taekwon V’ (más conocido por estos lares como Voltar el Invencible) es una película coreana de 1976 dirigida por Kim Cheong-gi (‘Space Gundam V’, nada que ver con ‘Mobile Suit Gundam’) y producida por Yu Hyun-mok (director de ‘Obaltan’, a veces referida como la mejor película coreana de la historia) que se convirtió en un éxito instantáneo en Corea del Sur inspirando un buen número de secuelas que la seguirían.

A pesar del inevitable sambenito que arrastró como todo plagio de ‘Mazinger Z’ que se precie, Taekwon V logró mantener una gran popularidad en su país hasta la actualidad y en 2005 incluso fue completamente restaurada de forma digital convirtiéndose en la primera película nacional en recibir tales atenciones. Esto le dio un nuevo soplo de vida a la franquicia y pronto empezaron a oírse las primeras noticias de que Won Shin-Yeon (‘Seven Days’) dirigiría un remake de imagen real y CGI con un presupuesto bastante elevado.

Aunque su estreno se estableció inicialmente para el año pasado, ahora parece que podría llegar a los cines en algún momento de 2011, tal y como aseguran en su página web oficial de donde también he extraído la imagen de arriba, con Taekwon enfrentándose a un enemigo en el río Han frente a la ciudad de Seúl. A continuación encontraréis una serie de imágenes conceptuales creadas por el artista digital Josh Nizzi (‘Transformers: La venganza de los caídos’) así como diferentes vídeos sacados de los últimos rincones de Youtube.

Robot Taekwon V, captura de movimiento

Tal y como sugiere el nombre del robot, sus movimientos de combate están basados en Taekwondo, el arte marcial de origen coreano bien conocido por la variedad y espectacularidad de sus técnicas de patada.

Detalles del diseño del robot

Corto «The Dokdo island guard»

Arte conceptual

Taekwon V robot

Taekwon V robot

Taekwon V robot

Vía | Twitch y La ventana de Saouri
Sitios oficiales | Taekwon y Taekwon lab (coreano)

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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