Speed Racer, de los Wachowski para los niños

Speed RacerHay que echar bastante la vista atrás para recordar en España ese pequeño anime que llegó a nuestros televisores bajo el nombre de Meteoro, basado en el manga Mach GoGoGo, es cual comenzó su andadura nada menos que en 1966, un año antes que la serie televisiva.

La serie, que según su autor Tatsuo Yoshida se inspiró en dos películas norteamericanas (Viva las Vegas, del gran Elvis, y Goldfinger) llamó inmediatamente la atención a los yankis, los cuales se encargaron de adquirir los derechos de la misma inmediatamenteme, comenzando así su emisión en USA. Eso sí, tras un renombrado del título de la serie y todo su reparto de personajes.

Es por eso que ahora llega a nuestras pantallas, bajo el título americano de Speed Racer, la adaptación a celuloide de esta entrañable serie que seguro más de uno (incluido un servidor) vió en la televisión cuando era un crío.

La dirección de la película, tras un baile de nombres que comenzó a principios de los noventa, recayó al final sobre una de las parejas de directores más idolatradas y odiadas a partes iguales del panorama cinematográfico mundial, los Hermanos Wachowski (creadores de la saga Matrix), los cuales vuelven a asociarse con el productor Joel Silver, alias «Quiero pasta, pasta, pasta, pasta…».

La verdad es que desconozco si los Wachowski seguían el anime cuando eran pequeños, pero a tenor del resultado final se puede pensar que sí, y que además se establecieron como objetivo mostrar a los niños de hoy en día la serie que ellos veían tranquilamente en el salón de casa. Pero he aquí que el amigo Silver metió la mano y se dedicó a retocar detalles por doquier conviertiendo Speed Racer en un impreciso punto medio entre la serie original y un ataque epiléptico producido por un árbol de Navidad.

Por una parte el guión es bastante simple. Speed Racer (Emile Hirsch) es un joven piloto de carreras dentro de una familia con gran tradición automovilística. Su padre (John Goodman) es un experimentado mecánico de bólidos de carrera y su hermano mayor Rex Racer, el cual fallece en una misteriosa carrera, es un mito dentro del mundillo. Speed idolatra a su desaparecido hermano, al cual intenta igualar con gran pericia en las pistas. Dicha habilidad en la conducción hará que se fijé en él una poderosa multinacional, que le realizará una jugosa oferta que amablemente rechazará. En ese momento comenzarán los problemas para Speed y su familia, al verse acosados por las represalias de la malvada multinacional. Es entonces cuando Speed sacará su vena luchadora (como no) y decidirá hacer frente a la maquiavélica empresa. Para ello contará con la ayuda de su familia (el valor familiar es reiterado una y otra vez durante toda la película) su amiga Trixie (una morbosa Christina Ricci) y el misterioso Racer X (Matthew Fox).
Speed Racer

Desde el principio uno se da cuenta de que la película es un mareo. Tanto de guión, en el que se abusa de flashbacks y flashforwards, como en la realización de la película en si. El mayor ejemplo de esto son las obligadas carreras de coches, en donde parece que a los Wachowski se les metió la idea en la cabeza de hacernos sentir los efectos del abuso de las drogas. La cámara no para quieta prácticamente ni tres segundos, haciendo que la acción sea imperceptible y alcanzando el sumun en la carrera final, en donde los movimientos de los coches mezclado con los juego de luces parecen estár a punto de provocar estragos en nuestras córneas.

El resto de la película no escapa del empeño colorista de los Wachowski y Silver. Estéticamente Speed Racer es una mezcla de dibujo animado y un árbol de Navidad muy recargado, que aunque puede pecar un poco de hortera no llega a desagradar del todo. Especialmente gustará a los críos de la casa, target primordial de la película.

Si hay dudas de que esta película está orientada a los niños, sólo hay que fijarse en el personaje de Spritle, hermano pequeño de Speed, al cual se le ha querido dar más protagonismo para caer en gracia a los más pequeños. Hacía tiempo que no veía una personaje más odioso en el cine, dando por saco durante toda la película y estropeando cualquier escena en la que aparece. Y no ayuda el hecho de que este personaje cuente con casi más minutos en pantalla que el propio protagonista. Antes de que Speed Racer diga sus primeras palabras uno ya está cansado del hermanito pequeño y su mono.

En definitiva, Speed Racer es una película entretenida y simple para amenizar una aburrida tarde. Los Wachowski han firmado un producto que pretendía ser un homenaje a la serie original pero que con la mano de Silver se ha convertido en una cinta para que los críos se flipen con las mareantes carreras de coches y se rian con las cómicas patochadas de sus personajes.

Web oficial | Speed Racer

Etiquetas

Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

Compartir este Artículo en