Sólo hay una primera vez para ver ‘El Imperio Contraataca’ [Frikada de la Semana]

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La frikada de hoy podría resumirse en unas pocas palabras: la reacción de un niño de tan sólo cuatro años viendo por primera vez ‘El Imperio Contraataca’, y en concreto el gran momento en el que Darth Vader le habla a Luke Skywalker sobre su árbol genealógico. La cara de sorpresa, de impresión, es adorable.

Pero sobre todo causa envidia. La envidia de poder disfrutar con la inocencia del chaval de ese gran momento de la historia del cine y del frikismo, de conocer por primera vez la realidad tras la media verdad de Ben Kenobi. De llevarnos la gran sorpresa. De disfrutar como enanos.

No tengo un recuerdo claro de cuándo vi por primera vez esa escena, o de cómo reaccioné. Ni siquiera de cuándo vi la película, o ‘Una Nueva Esperanza’. Este chico tendrá documentada su cara de sorpresa para siempre. No podrá volver a disfrutar igual de esa escena, pero sí podrá rememorar el momento cuantas veces quiera. Otro motivo para envidiarle, ¿verdad?

En Zonafandom | La Frikada de la Semana

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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