Serenity [Cine Distópico]

Tras hablar del Planeta de los simios y Desafío Total, la siguiente película en la lista de nuestro especial de cine distópico es Serenity, el epitafio de la serie de culto de Joss Whedon (Buffy cazavampiros, Ángel, Dollhouse), Firefly, y que como esta, muestra una deliciosa combinación de los géneros de la ciencia ficción y el western.

Antes de hablar de la película es inevitable hacerlo de los cimientos sobre los que se construye, así que dediquémosle un momento a Firefly, una serie que jamás me cansaré de recomendar y que no debería faltar en la estantería de cualquier aficionado a la ciencia ficción en general y a la trilogía original de Star Wars en particular. ¿Star Wars? Sí, este es uno de esos raros casos en los que las comparaciones NO son odiosas y es que Whedon supo asimilar los ingredientes clave que hicieron grande a la famosa space opera para construir su propio universo rico en detalles y poblarlo por algunos de los personajes más carismáticos que se han asomado a la pequeña pantalla. Solo hace faltar echar un ojo a la escena introductoria de la película (un magnífico plano secuencia que encontraréis en el artículo de Alkar sobre su edición especial) para comprender que la nave Serenity (clase Firefly, de ahí el nombre de la película y la serie respectivamente) es al Halcón Milenario lo que el capitán Malcolm Reynolds es a Han Solo.

El argumento de la serie se sitúa en el año 2517, décadas después de que la humanidad se viera obligada a abandonar “la Tierra que fue” tras agotar todos sus recursos. Ahora, un nuevo sistema estelar con docenas de planetas y cientos de lunas terraformados acogen los restos de una civilización aún dividida por la reciente guerra civil. Solo los planetas fronterizos, con menos recursos y duras condiciones propias del salvaje oeste escapan del férreo control de la Alianza, atrayendo a refugiados, colonos y toda clase de contrabandistas. Uno de ellos es Malcolm “Mal” Reynolds, el capitán de la Serenity y veterano del bando perdedor de la Guerra de Unificación, un bribón con motivos más que suficientes como para querer “volar” por debajo del radar de la Alianza.

Reynolds y su tripulación trapichean con lo que pueden, viajando de un planeta a otro mientras realizan los más diversos encargos (desde el robo de un tren hasta acompañar a sus distintas citas a Inara, una especie de geisha del siglo 26) siembre bajo el particular sentido del bien y el mal del capitán (un buenazo, os lo digo yo). Completan el cuadro Zoë Alleyne, segunda al mando y antigua compañera de batallas de Mal, Hoban “Wash” Washburne, el graciosete piloto de la nave y esposo de Zoë, Kaywinnit “Kaylee” Frye, la alegre mecánica de la nave, y Jayne Cobb, un matón sin ética. A estos hay que añadir tres pasajeros recogidos por Mal para sufragar gastos y sobre los que terminará girando buena parte de la historia, especialmente el Dr. Simon Tam y su hermana River, miembros de una respetable familia convertidos ahora en fugitivos después de que el primero rescatase a la segunda de un centro de la Alianza en el que realizaban experimentos con ella y que dieron como resultado ciertas habilidades especiales.

Firefly comenzó a emitirse por la FOX en los EE.UU en septiembre de 2002 y fue cancelada tras una serie de incomprensibles decisiones por parte de la cadena, probablemente los mismos ejecutivos obscenamente imbéciles que retiraron Futurama de su programación. Con once episodios emitidos de los catorce que Whedon llevaba producidos y una horda de fans haciendo ruido, la serie se convirtió en un tremendo éxito al lanzarse en DVD (la encontraréis en Amazon por cuatro duros y con subtítulos en español), lo que propició que Universal Pictures se animara a producir en 2005 Serenity, la película dirigida por el propio Whedon que pone punto y final a la historia.

Por contra de lo que pueda parecer, Serenity está planteada de un modo en que no es imprescindible conocer la serie para disfrutar de su historia, aunque por supuesto, solo así la apreciaremos en toda su magnitud. Según Whedom, la película fue su modo de “dar las gracias a los fans” y cierra todos los cabos pendientes, incluyendo a los Reavers, una brutal raza de caníbales espaciales que hacia acto de aparición en algunos de los episodios más interesantes de la serie.

Decir más podría hacerme caer en algún spoiler así que me limitaré a daros mi palabra de que si decidís dedicarle vuestro tiempo al universo de Firefly y Serenity de lo único que os arrepentiréis será de no haberlo hecho antes.

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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