‘Paranoia Agent’, un bate y sus circunstancias [Especial Satoshi Kon]

Paranoia Agent Maromi Satoshi Kon

Dicen los expertos, y si no ya me autoproclamo creador de esta frase, que un buen macguffin hace la mitad del trabajo. Si a la hora de realizar una serie o película creas un elemento que mantenga al espectador no solo atento, sino más bien con el gusanillo de la curiosidad, habrás ganado muchos adeptos que hay que saber complacer.

Paranoia Agent‘ es un buen ejemplo de lo que consigue con un buen macguffin y, sobre todo, con un excelente equipo creativo detrás, dirigido con maestría absoluta por Satoshi Kon. ‘Paranoia Agent’ es una serie anime de 13 episodios emitidos entre febrero y mayo de 2004 en el canal WOWOW.

La historia comienza con Tsukiko Sagi, una diseñadora que ha ganado fama gracias a ser la creadora de Maromi. Ya ha pasado tiempo de eso y sus jefes la presionan para que termine ya un nuevo diseño, un nuevo personaje para que la gallina de los huevos de oro siga poniendo. Un día, volviendo a casa, un asaltante desconocido le atacará. Tsukiko no recuerda nada del asaltante salvo que llevaba patines dorados y un bate de metal torcido. Nace así la leyenda del chico del bate.

Este chico del bate es, precisamente, el macguffin de este anime. De hecho ‘Paranoia Agent’ no se centra tanto en la supuesta investigación sobre la identidad del atacante sino que sus episodios se centran en las vidas de diferentes personas. Vidas que hacen que, en un momento u otro, el chico del bate les visite, y hasta aquí puedo leer.

La tesis de Satoshi Kon

Quien esté familiarizado con la obra de Satoshi Kon, y si no para esto hacemos este especial, sabe que a Satoshi Kon le gusta tocar muchos temas en sus películas. ‘Paranoia Agent’ es la vía por la que el director desarrolla aquellos temas que o bien no tuvieron cabida en sus anteriores películas o bien no pudo desarrollarlas completamente en ellas. Así pues Satoshi Kon quiso realizar una serie para, a través de ese caracter de episodios autoconclusivos, ir variando los temas que el director quería explorar en cada entrega de ‘Paranoia Agent’.

Satoshi Kon nos presenta en los trece episodios de ‘Paranoia Agent’ su tesis sobre la sociedad nipona. Sobre cómo estamos absorbidos en nuestro consumismo y cómo nos enfrentamos al sentimiento de culpa o al estrés. Una tesis cuidadosamente escrita y deliciosamente orquestada en la que no se deja nada al azar.

Para los que penseis que la gente exagera cuando comenta que en ciertas obras no se deja nada al azar quiero que os fijeis bien en el ending de la serie:

¿Os habeis fijado como al final todos los personajes duermen formando un signo de interrogación? ¿Y dónde está el punto? Exacto, el punto somos nosotros. El punto es el espectador, otro “culpable” de las virtudes y vicios de la sociedad que Satoshi Kon retrata en ‘Paranoia Agent’, de esta forma tan sencilla se nos involucra en los acontecimientos de la serie y se nos hace cómplices de su desarrollo.

Como con todo trabajo de este director, todo está pensado, desde pequeños trucos como cambiar estilo, tono e iluminación de la animación hasta en el modo de narrar la historia. Satoshi Kon despliega todos sus conocimientos y el resultado es absolutamente soberbio. Una gran serie, con grandes historias que te atrapan desde el principio y no te sueltan hasta que tu cuerpo dice basta.

‘Paranoia Agent’ es, en definitiva, una serie impecable cuyo carácter autoconclusivo otorga una densidad inusitada y a la vez una fluidez maravillosa. Trece episodios con casi otras tantas historias que forman parte de un puzzle que hay que volver a ver, como recomienda el anfitrión del Sueño Premonitorio, para ver cómo eso que nos ha chirriado en un principio cobra su sentido y, como pasa con cierta serie de ciencia ficción de reciente éxito, ver cómo estamos encerrados en un ciclo.

Algunas curiosidades de ‘Paranoia Agent’

* La mayoría de los personajes tienen en su nombre un kanji que representa a algún animal. Por ejemplo la “protagonista” Tsukiko Sagi (sagi significa garza), Akio Kawazu (kawazu es un arcaísmo de rana)…
* En Japón la serie se emitió de madrugada en WOWOW, un canal de pago ya que se consideró no apropiada para ni para la televisión en abierto ni para el primetime, lo que nos lleva a la siguiente curiosidad.
* El opening es así de inusual y casi estridente a propósito ya que su objetivo es despejar a los somnolientos espectadores.
* Todo lo contrario que el ending, que tiene una melodía hipnótica y relajante para que nos vayamos a la cama no sin antes convertirnos en una pieza más (concretamente el punto del signo de interrogación, como ya comento más arriba) de la imagen que cierra este ending.
* De algún modo casi todos los personajes de la serie están conectados entre ellos y en algún momento u otro también vemos conexiones con Maromi.
* Las tres chismosas del episodio 9 y la enfermera del hospital aparecieron anteriormente en ‘Tokyo Godfathers’ (de hecho si habéis visto esa película sabréis quien es la enfermera)
* En el episodio 5 hacen una parodia de ‘DragonQuest‘ mezclando elementos de Zelda, como las botas aladas y Nausicäa (los insectos gigantes).
* En el undécimo episodio se empieza a describir al chico del bate como un demonio. Esta representación está inspirada en la forma de un gamorreano, una raza de ‘Star Wars‘.
* En el episodio segundo se puede apreciar, en el aula, a un robot Gundam
* En el primer episodio vemos por primera vez a un anciano escribiendo en un aparcamiento un montón de ecuaciones. El último número que escribe es 510: la habitación de Tsukiko en el hospital y su apartamento.

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Albertini @Albertini

Cómics, libros y televisión es de lo único que practico diariamente. Si el tiempo me deja, de eso me gusta hablar en todos los sitios donde les convenza de que tengo criterio cuando en realidad no.

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