‘Nosotros’, los otros

Como quiera que no hablé de ella en el momento de su estreno hace un par de años —y no sabría deciros muy bien el por qué de tal ausencia, la verdad, algún motivo habría que ahora mismo no recuerdo—, bien vale comenzar esta entrada indicando que no hallé en ‘Déjame salir’ (‘Get Out’, Jordan Peele, 2017) lo que mucho público amante del cine de terror quiso ver: uno de los mejores ejemplos del género que nos había llegado en lo que llevábamos de década, así como una combinación perfecta entre terror y comedia que cargaba las tintas en una demoledora crítica social hacia el racismo en Estados Unidos —bueno, esto último sí que lo encontré…cómo para no hacerlo—.

Si no lo hice fue, ante todo, por un hecho que suele hacerme valorar a la baja cualquier película: el ser capaz de anticiparme a ella y saber por qué vericuetos va a ir moviéndose. Y, en este caso, el poder hacerlo no se debía tanto a mi perspicacia como a que la cinta basaba gran parte de su discurrir en ‘Plan diabólico’ (‘Seconds’, John Frankenheimer, 1966), escalofriante cinta protagonizada por Rock Hudson cuyas claves eran subvertidas para dar forma a ‘Déjame salir’ y, claro está, conseguían, de contar con ellas en tu acervo cinematográfico, arruinar gran parte de la sorpresa que deparaba el filme de Peele por más que su final fuera de esos que te dejan con el culo torcido.

Así las cosas, mis expectativas con respecto a ‘Nosotros’ (‘Us’, 2019) no podían ser comparadas ni de lejos con las de la legión de seguidores con la que el oscarizado guionista, productor y realizador ya cuenta en su haber —pero que conste que espero con mucho interés lo que pueda ofrecernos su apadrinado reboot de la mítica ‘Twilight Zone’ de Rod Serling—, y acudí el viernes pasado al estreno sabiendo entre muy poco y nada sobre la producción protagonizada por Lupita Nyong’o, si bien dicho desconocimiento no era debido tanto a que viniera firmada por Peele sino más bien a la decisión consciente que, tomada hace ya cierto tiempo, intenta apartarse de la promoción de cualquier película para evitar disfrutar de la misma con falsas ideas preconcebidas.

Con ideas de antemano o sin ellas, lo que es incuestionable es que, aún hoy, dos días después de haber salido de la sala, no me encuentro en plena disposición de afirmar con contundencia qué diantres me ha parecido ‘Nosotros’. Tanto es así, que no sabría si decantarme por una opinión del tipo «me ha gustado» o por una de talante bastante más negativo. Y eso contando con que, a la hora de poder señalar con cierta certeza aquello que no funciona de las cerca de dos horas de proyección y lo que sí lo hace, la balanza se incline considerablemente hacia lo primero y no lo segundo, algo que en cualquier otro filme me habría llevado a sentenciar sin dificultad que hay menesteres más productivos a los que dedicarse que perder tu tiempo en ‘Nosotros’.

Más no es eso lo que me apetece ofrecer como conclusión de un metraje que, sí, mete el humor con calzador sin que éste funcione ni la mitad de bien de lo que lo hacía en ‘Déjame salir’; que, sí, tiene plot holes de un tamaño considerable y arruina gran parte de lo que podría haber alcanzado al caer en el típico error de la sobre-explicación; que sí, roza lo absurdo en no pocos momentos; que, sí, puede llegar a ser demasiado obvio en la enorme metáfora que construye hacia la situación actual de Estados Unidos bajo el reinado de Trump y sus xenófobas políticas migratorias y que, sí, mete con calzador un giro final que por esperado resulta, cuanto menos, forzoso.

Pero, como decía, ni todas esas trabas —y lo de tener que explicar forzosamente de dónde viene todo es de esos recursos que, en relatos como este, arruina buena parte de toda la atmósfera previa— son capaces de tapar las considerables virtudes que atesora la forma de rodar de Peele, un director que crea atmósferas de formas sencillas y sin recurrir a grandes artificios; que maneja con una maestría sobrecogedora la tensión y controla con pulso y nervio la precisa cantidad de información que debe dar al espectador para llevarlo al borde la butaca atenazado por el miedo; que imprime un ritmo imparable a un metraje que, salvo por los necesarios compases iniciales, no da descanso al espectador y que, por supuesto, sabe cómo aprovechar a sus actores —lo de Nyong’o NO ES NORMAL— para que sirvan de catalizadores de esa manera tan directa de instilar el terror en el respetable.

Cierro pues esta entrada de la misma manera que la abrí, bajo el desconcierto de no saber por qué lado decantarme pero con la firme impresión de que, más allá de esa primera y fácil lectura que se le puede hacer al filme —lectura a la que acompañarían otras que no he querido indicar por permitir que cada uno saque sus propias conclusiones de la proyección—, ‘Nosotros’ es una de esas películas que ganará conforme se vaya revisando en el futuro. Otra cosa será que esa revisión tenga o no lugar; pero que de hacerla es muy probable que nos encontremos con una bestia muy diferente, de eso no tengo casi ninguna duda.

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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