Lost. Primeras impresiones de la quinta temporada

Lost

Escribo las siguientes líneas tras ver los primeros dos episodios de Lost que se estrenaron la noche del miércoles en ABC. He estado algo más de ochenta minutos pegado a la pantalla contemplando el regreso de una de las mejores series que se producen en la actualidad viendo si la burbuja lostiana se deshincha o si, por el contrario, podemos hablar de un buen regreso.

El caso es que, no sé, a mí me ha pasado un poco lo que a nuestro compañero Manuls en ¡Vaya Tele! este regreso me ha dejado un tanto tibio. ¿Me ha gustado? Sí. ¿Me ha parecido una buena season premiere? También. ¿Es buen episodio? Sí, pero le falta algo. Ahora mismo no sé que es lo que le ha faltado… en fin, no me considero crítico ni experto en la ciencia de la creación de entretenimiento televisivo. Básicamente mi criterio se basa en mi humilde entender sobre guión, dirección, fotografía, cámara… y las sensaciones que el episodio produce en mí. Que es un criterio que quien más quien menos tenemos todos. El caso es que según mi punto de vista a este doble episodio le ha faltado… chispa.

Sí, chispa es lo que quiero decir. Ya que, a mi juicio, han querido contar muchas cosas en cada episodio y no han sabido rematar la faena. De hecho (y perdonadme por soltar tal blasfemia y/o exageración) en algún que otro momento me parecía estar viendo Heroes en vez de Lost. Simplemente porque han pecado de diversificación de tramas y las quieren tratar de golpe. Aunque tampoco me quiero ensañar en este sentido sobre esta lacra, ya que es cierto que al ser los primerios episodios de la temporada deben de mostrarnos las tramas sobre las que van a ir girando en la temporada, supongo que en los siguientes episodios se centrarán más en una trama yendo alternando una con otra episodio tras episodio.

Ben en la carnicería

¿Cuáles son estas tramas? Pues principalmente las dividimos en dos, las de dentro de la isla y las de fuera. Comenzando donde lo habíamos dejado al final de la temporada anterior: La isla haciendo ‘blob’, Ben con Jack en el tanatorio y Sayid sacando a Hurley del sanatorio (y sin haberlo pensado me ha salido un pareado). Separados, además de en la distancia, tres años en el tiempo (aunque eso es completamente relativo). Por un lado se confirma lo que llevábamos pensando desde que Ben movió el torno, la isla no sólo se ha movido en el espacio, sino también en el tiempo, y Faraday lo describe perfectamente “La isla es un disco rayado”. Habrá que estar muy, pero que muy atentos al físico ya que sabe más de lo que aparenta, y la tremenda escena inicial lo demuestra… o no, ya que puede que esté ahí a causa de un viaje temporal de la isla y no porque sea como Richard y no envejezca.

Los guionistas nos transportan al siguiente nivel. El haber prescindido de los flashbacks/flashforwards (aunque no se sabe si esto es un hecho puntual o será permanente) indica que en este nuevo nivel narrativo todo es relativo en el tiempo. Lo que pasa en la isla, que en teoría es el pasado, puede convertirse en cualquier momento en presente, futuro… y lo que pasa fuera, el plan de Ben, el de Widmore, pues puede acabar en cualquier cosa en cualquier momento de la historia de la isla… Esta nueva dinámica le falta ser pulida ya que los episodios quedan un poco toscos en este sentido. Los guionistas tienen que mejorar la nueva fórmula para plantearnos nuevas obras maestras televisivas.

En definitiva este ha sido un buen regreso, con fallos que le restan puntos pero que son fácilmente solucionables, ya que son errores de forma, no de fondo. Dicen que el siguiente episodio es un cambio brusco de la trama, tendremos que ver si este cambio nos hace catapultar al nivel medio que tuvo la cuarta temporada.

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Albertini @Albertini

Cómics, libros y televisión es de lo único que practico diariamente. Si el tiempo me deja, de eso me gusta hablar en todos los sitios donde les convenza de que tengo criterio cuando en realidad no.

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