‘Juego de Tronos’, un primer episodio memorable

Juego de Tronos HBO

Ayer se celebró en Madrid el preestreno del primer episodio de la adaptación de ‘Juego de Tronos’, en pantalla grande y con la sala llena, como debe ser. La proyección dio comienzo con un reportaje sobre la saga, con testimonios del propio Martin, de los creadores de la serie, y también de diferentes fans de la obra (entre ellos, Álex de la Iglesia, Ignacio Escolar…); un aperitivo interesante para ir sumergiéndose en el mundo de Poniente, aunque eso sí, terminó haciéndose un pelín largo.

Llegamos entonces al plato fuerte, el primero de los diez episodios que compondrán la primera temporada de ‘Juego de Tronos’. Debo decir que no soy lector de las novelas (si las conozco, es gracias a lo que he leído por ahí, especialmente por los pedazo artículos que se está marcando mi compi Alkar), por lo que mis impresiones irán encaminadas a ver qué dio de sí el episodio, y no tanto a su fidelidad con respecto a la obra original. Y tranquis, que expondré todo de forma muy general para no destripar nada.

Lo que esperaba encontrar en esta serie eran fundamentalmente dos cosas: la primera, que con tal cantidad de personajes y tramas paralelas, no perdiese el hilo de la historia en ningún momento pese a no conocer a fondo las novelas; y la segunda, que el episodio tuviera esa intensidad que todos los fans de ‘Canción de hielo y fuego’ han encontrado en los libros de Martin. Y debo decir que ambas premisas se han cumplido.

Juego de Tronos HBO

Para empezar, los guionistas han cumplido con éxito la difícil tarea de ir presentándonos a todos los personajes y sus respectivas casas de una forma que no interrumpe el desarrollo de la narración, pero consiguiendo que el espectador se vaya familiarizando con ellos y con el papel que juegan en esta lucha por el poder. El carácter de los personajes está muy bien definido, y desde el principio ya hay algunos que destacan por su carisma (por mi parte, me quedo sobre todo con Eddard Stark, Tyrion Lannister y Daenerys Targaryen).

De momento, hay una línea muy marcada que señala el límite entre los buenos y los malos, pero supongo que irá desdibujándose conforme avance la temporada y los personajes vayan evolucionando. Se percibe un gran potencial en la mayoría de ellos, y estoy deseando que empiecen a llegar las primeras sorpresas.

Respecto a la intensidad del episodio, basta con ver el arranque del mismo, de altísimo voltaje, para quedarse clavado al asiento. Esta intensidad se mantiene posteriormente poniendo toda la carne en el asador: violencia, diálogos memorables, rudeza y escenas tórridas. Todos los ingredientes necesarios para atraer la pupila del espectador. Si a ello le sumamos un cliffhanger de primera al final del episodio, nos encontramos con que todos los detalles han sido medidos para no darnos tregua y dejarnos siempre con ganas de más.

Juego de Tronos HBO

Mención aparte merece la banda sonora, de marcado carácter medieval, que acompaña en todo momento las hermosas imágenes de Invernalia o Desembarco del Rey, de los bosques y palacios, con una potente percusión e hipnóticos instrumentos de viento y cuerda. Otro punto que me ha gustado mucho es el lenguaje corporal de los actores, cómo se transmiten mensajes entre ellos sin necesidad de palabras, jugando sobre todo con las miradas.

En resumidas cuentas, arranque de primera para la adaptación de ‘Juego de Tronos’. Se me ocurren muchos halagos para esta nueva serie de HBO (que verá la luz en España el próximo 9 de mayo), pero creo que lo mejor que puedo decir es esto: me ha dado unas ganas locas de ir corriendo a la librería para hacerme con el primer libro y empezar a ponerme al día con la saga. Ojalá se mantenga este nivel en las próximas entregas, y que no ocurra como con ‘The Walking Dead’, que también empezó fuerte pero fue perdiendo fuelle según avanzaron los episodios.

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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