‘Juego de Tronos’, los mejores efectos especiales son los que no ves

¿Robots gigantes? ¿Carreras de motos por escenarios virtuales? ¿Mágicos anillos verdes? Hay un puñado de nuevas producciones cada semana que se apoyan en la infinita capacidad tecnológica para crear efectos especiales impresionantes. Pero cuando realmente ves el valor de unos buenos efectos especiales es cuando no te das cuenta de que están ahí. Como prueba, valga esta reivindicación de BlueBolt, el estudio encargado de añadir efectos digitales a más de 300 escenas de ‘Juego de Tronos’.

Atención a los que no habéis terminado de ver los diez capítulos de la primera temporada, porque hay un espoileraco tamaño “king-size” (el final del último capítulo, ahí es nada). Es curioso cómo pueden engrandecer una escena en la que jamás dirías que hay efectos especiales. Sí, está claro que en todo lo relacionado con las vistas de Nido de Águilas (The Eyrie) había tratamiento por ordenador, pero también hay mucho retoque en las escenas de Invernalia (Winterfell).

La segunda temporada se empezó a rodar hace apenas cuatro días, y tenemos confirmaciones de casting para algunos personajes nuevos, como Brienne de Tarth, Stannis Baratheon, Melisandre, Davos, Cressen o Margaery Tyrell. Aún falta demasiado para que se estrene… demasiado.

Vía | Blog de Cine

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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