J.J. Abrams sigue en forma: genial maniobra de marketing para ‘Fringe’

Ve el vídeo en el sitio original.

J.J. Abrams siempre ha demostrado tener una genialidad especial para crear guiños al espectador de sus series, ocultos a simple vista, y a hacerle dudar de si lo que ve es real o forma parte de la ficción. Con ‘Fringe’ ha vuelto a demostrar este talento, involucrando nada más y nada menos que a Christopher Lloyd.

Todo comenzó hace ya dos años, en número especial de la revista Wired. En ese número, Abrams coordinó contenidos, metió montones de adivinanzas y pistas, y coló un artículo llamado ‘Musical Mystery Tour: Messages Embedded in Your Favorite Album’, firmado por Bryan Rafftery. Hablaba de huevos de pascua ocultos en discos famosos, poniendo como ejemplos algunos de los Beatles, Led Zeppelin, Nirvana, Rolling Stones…

Entre los muchos listados aparecía un grupo llamado Violet Sedan Chair. Se citaba el album ‘Seven Suns’ porque en su libreto hablaba de la úndecima canción del disco (que sólo tenía 10 temas), y porque incluía un tema que se rumoreaba que “produce efectos alucinógenos cuando se reproduce en varios tocadiscos”. La cosa no fue a más, y parece que nadie se esmeró en buscar información sobre ese grupo. No la habría encontrado, de todas formas. El grupo no existía. Ahora sí, con carácter retroactivo.

En el episodio 3×10 de la serie, Christopher Lloyd interpreta a un personaje que había sido teclista en un grupo… llamado Violet Sedan Chair. Walter se ha declarado fan del grupo en algún que otro episodio.

Un buen día, un fan de la serie encontró el vinilo de Violet Sedan Chair en una tienda de discos de segunda mano en Seattle, y al poco aparecieron más copias en San Francisco y Los Ángeles, además de aparecer vídeos y referencias a la banda en YouTube. La más inquietante, esta de aquí:

Ve el vídeo en el sitio original.

Con buen oído, se puede entender lo siguiente:

I guess somehow through playing the keyboards he could tell that I had a great voice even though he never heard it. Till there was this uh, this… this odd year when he uh.. y’know he played riffs. I love my favorite track on the record called slow vibrations because a gentleman called the observer heard me…

Creo que de alguna forma tocando los teclados él se dio cuenta de que yo tenía una gran voz aunque nunca me escuchó. Entonces hubo eh, este… este año extraño cuando eh… ya sabes él tocó riffs. Adoro mi canción favorita del album titulada ‘Slow vibrations’ porque un caballero llamado el observador me escucho…

El tema del que habla suena bastante bien, incluso. Podéis escuchar el album entero y ver las carátulas con detalle en Fringe Latino, donde hay montones de referencias para el que tenga buena vista. Ah, cambiando las letras de ‘Violet Sedan Chair’ puedes formar ‘Olivia can read this’. Pistas, pistas, para el que no tuvo bastante con ‘Lost’. Esto es sólo la punta del iceberg, pero personalmente estoy demasiado extenuado tras ‘Lost’ como para ponerme a investigar esto con más profundidad.

Por cierto, gracias a Gonzalo, que nos mandó un par de enlaces justo mientras redactaba la noticia.

Vía | El País
Más información | Revista Wired 17.05, Artículo original en Wired, Disco completo en Fringe Latino

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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