‘Interstellar’, odisea de humanidad

Interstellar poster

En estos tiempos en los que ser el primero lo es todo en la red, podría parecer que publicar una crítica de ‘Interstellar’ “tantísimos” días después de su estreno es un movimiento poco afortunado por parte del que esto suscribe y, por extensión, de la página en la que éste texto se incluye; máxime cuando “todo el mundo” ha dicho ya lo que tenía que decir acerca de la última maravilla de Christopher Nolan y la atención de los amantes del séptimo arte hacia la actualidad de la gran pantalla ha comenzado a desviarse de cara al inminente estreno el próximo viernes de la tercera entrega de ‘Los juegos del hambre’.

Sin embargo, valgan estas primeras líneas para justificar de forma concisa el principal motivo que me ha llevado a esperar tantos días para sentarme delante del teclado y verter las sensaciones que dejara en un servidor la que, de partida, considero la MEJOR PELÍCULA del 2014. Y no, no ha sido por falta de tiempo, sino por la férrea voluntad de dejar que las mil y una reflexiones que la cinta de Nolan llega a instilar en sus casi tres horas de metraje asentaran lo suficiente como para poder apreciarlas “en frío” y no sujetas al tremendo calor que nos invadió al grupo de amigos que asistimos a la proyección el día de su estreno.

Vaya también por delante que, al contrario de lo que podría ser habitual en un texto por mi firmado, voy a pasar casi de puntillas por la apreciación técnica y artística de un filme modélico al que ninguna pega puede ponérsele desde campos como la fotografía y los efectos visuales (de mandíbula al suelo éstos últimos), la edición (impresionante), la música (fabulosa e hipnótica), las interpretaciones (magníficas todas ellas) y, cómo no, la arrebatadora dirección de un Christopher Nolan en estado de gracia.

‘Interstellar’, la ciencia-ficción como blockbuster reflexivo

Interstellar 03

En su lugar, pretendo centrar mi discurso en los dos aspectos que, más allá de la incuestionable fuerza visual de las imágenes y lo adrenalínico de algunos momentos (el acoplamiento de la nave a la estación en las proximidades de Gargantua es, desde ya, una de mis secuencias favoritas de la historia del cine), son los que me parecen de mayor interés toda vez se han dejado atrás las potentes emociones iniciales (y ha cesado el “flipar” con el asombroso ritmo del filme y ese portentoso clímax de casi 45 minutos) y éstas han dejado paso a la reflexión. Una reflexión de la que surge en primer lugar la apreciación de lo que ‘Interstellar’ supone de cara al género.

Mucho se ha comparado (y no sin razón) a la cinta de Nolan con ese clásico inconmensurable que será siempre ‘2001. Una odisea en el espacio’. Y si bien el propio Nolan no ha tenido reparos en afirmar que tuvo muy presente la cinta de Kubrick a la hora de afrontar la realización de su particular odisea, creo que la similitud más interesante no tiene nada que ver con las evidentes concomitancias entre uno y otro filme sino al hecho de que ‘Interstellar’ entronca de lleno con la vertiente de la ciencia-ficción cinematográfica a la que pertenecen los mejores títulos del género, esa que siempre ha intentado maridar espectáculo con reflexiones sociológicas, filosóficas, metafísicas, humanistas y existenciales y que, a lo largo de la historia del cine ha dejado ejemplos tan imprescindibles como ‘El increíble hombre menguante’, ‘El planeta de los simios’ (la original de Schaffner, por supuesto), ‘Solaris’ (la de Tarkovski, of course) o ‘Cuando el destino nos alcance’, por citar sólo unas pocas.

En todas ellas, la ciencia-ficción funcionaba como algo más que ese rato de entretenimiento más o menos llevadero que uno podía pasar aislado del resto del mundo en una sala de cine, alzándose como el equivalente en movimiento de lo que el género literario ha planteado en sus obras cumbre: servir como vehículo para plantear, bien hondas reflexiones acerca de la naturaleza humana y nuestro lugar en el cosmos, bien afiladas críticas sobre la realidad del momento que rodeaba a la elaboración del texto. En este sentido, las intenciones de los Nolan para con ‘Interstellar’ se hacen evidentes desde muy pronto en la proyección, manteniendo los hermanos un constante pulso a lo largo del metraje entre el espectáculo per se (aquí hay infinidad de momentos para el deleite del espectador) y la construcción de un vehículo imperecedero que, haciéndose eco de cuestiones de tan rabiosa actualidad como la conciencia medioambiental global, plantee al tiempo elocuentes disquisiciones de mayor alcance.

El amor, motor cósmico

Interstellar 01

Arropadas como quedan por una jerga que echa mano de la física cuántica y el relativismo para dejar epatados a esos espectadores poco precavidos a los que la cinta ha terminado aburriendo hasta el punto de hacerles salir de la sala antes de tiempo; valgan estas líneas para advertir a aquellos a los que ya les costó seguir el ritmo y las explicaciones de ‘Origen’ que ‘Interstellar’ da un paso más allá y, en el uso de un lenguaje científico tan explícito, pretende posicionarse (aunque sólo sea por momentos) más del lado de la ciencia que de la ficción, algo que ha quedado refrendado en el Mundo Real (TM) por el provecho que la NASA ha terminado haciendo de la construcción de ese agujero negro que es protagonista de fondo de casi la mitad de la narración.

Ahora bien, que no se asuste nadie. Si bien los intereses de los Nolan van encaminados en parte a plasmar un discurso científico plausible en torno a la quinta dimensión y a la existencia de agujeros de gusano y otras singularidades cósmicas; lo que termina adquiriendo mayor peso en la cinta no es, sin embargo, toda la cháchara que los actores tan bien saben defender (de nuevo, lo de McCounaghey y Chastain es bestial), sino el AUTÉNTICO engranaje que hace avanzar a los personajes y que, en última instancia, sirve para definir en gran medida lo que uno se lleva de la proyección. Y eso no es otro que la consideración del amor como la fuerza más poderosa de este vasto oceáno de estrellas en el que habitamos.

Sólo a través del irrefrenable impulso que arrastra al protagonista a intentar volver como sea a su hogar puede entenderse esa secuencia vital (y de muy compleja aprehensión) que es todo aquello que sucede en ese habítaculo interdimensional e intertemporal en el que se desarrolla el clímax de ‘Interstellar’. Un lugar que, de nuevo, guarda no pocos parecidos a aquello que Dave Bowman visitaba en el monolito de ‘2001’ y que, en esencia, pone de relieve mejor que ningún otro momento del intenso metraje lo mucho que el hombre ha llegado a conseguir a lo largo de su estancia en el universo a través de la acepción más vasta y compleja que uno quiera darle al verbo amar.

Es pues, como ya apuntaba antes, en la sabia combinación de su vertiente científica, de su voluntad de grandioso espectáculo y de lo íntimo y poético de su discurso de fondo donde la cinta de Nolan, más allá de sus pequeños defectos y sus fallas de guión (que las tiene), se eleva por encima de cualquier otra producción cinematográfica de este 2014 colocándose, sin problemas, en el podio de lo mejor que llevamos de década. Ahí es nada.

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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11 Comentarios

  1. Pues yo estoy de acuerdo con algunas cosas pero con otras no. Con esta pelicula tengo sentimientos encontrados porque me parece que hace cosas muy bien y otras bastante mal.

    [Por si no es obvio, SPOILERS a partir de aquí]

    Para empezar, la historia como tal y su desarrollo me encanta. En algunos momentos me ha tenido agarrado a la silla. Con el poco tiempo que aparece en pantalla me ha hecho odiar a Matt Damon con todo mi corazón. La historia paralela entra la Tierra y el espacio dota de todavía mas profundidad a la película, que se podria haber quedado en una de simple exploración espacial.

    Sin embargo, ahora vienen los peros. Primero, la manía de Hollywood del final feliz. ¿Por qué hacer que Cooper vuelva a Saturno, por amor? ¿En una película que se considera científicamente rigurosa y te sacas eso de la manga para contentar al público? ¿Por qué no hacer que el amor los reúna más adelante? La última escena de Brand montando la base demuestra cien mil veces mas amor y no necesita de tanta parafernalia.

    Segundo, el teseracto. ¿Por qué enseñar a Cooper, en una escena que me parece un tanto ridícula y anticlimática, tirando los libros, cuando una vez que desvelas que “ellos” somos “nosotros del futuro” estos podrían hacer exactamente lo mismo? Si son nosotros, ya deberían saber todo lo que ha tenido que pasar la humanidad para que ellos llegaran a donde han llegado.

    Tercero, sobre la misma base que el primer punto, el tema del amor. ¿Es necesaria la escena de Anne Hathaway y su discurso sobre el amor? ¿Es necesario recalcar tanto el tema del amor? ¿Es que no quedaba claro con todas las demas escenas que había sacado antes, con los mensajes de video, etc? ¿Por que alguien que hace una pelicula tan inteligente toma al espectador por tonto en ese aspecto?

    Estos más o menos son los detalles que empañan las película para mi gusto. Siendo fisico, hay cosas que estando asesorados por uno de prestigio podrían haber cuidado un pelín más, siendo que otros aspectos están tan elaborados, pero en este caso me he quedado bastante satisfecho en ese aspecto (la imagen del agujero negro, casi lloro de emoción :D). Por cierto, con lo que me gusta Hanns Zimmer, en esta película me parece que en ocasiones la música o estaba fuera de sincronía o no pegaba ni con cola con la escena y algunos momentos me llego a parecer incluso enervante.

    Dicho esto, salí bastante satisfecho de la película, pero me quedé con la sensacion de que cambiando algunos detalles que no hubieran modificado en absoluto su estructura hubiera podido llegar a ser simplemente sublime.

      • Tu pides perdón, yo te doy las GRACIAS. Ojalá todos los comentarios estuvieran tan bien argumentados y redactados como los tuyos. Que sepas que es un lujo tener a un lector como tú 🙂

    • [SPOILERS ]Los pros que argumentas, a mi me molestaron poco, pero te los encuentras en todas las películas de Nolan. Porque el gran defecto de Nolan es la sobre-explicación a bombo y platillo. En algunas películas se ve más reducido y en otras es demasiado cargante. En Interstellar ha sabido contenerse, pero sí, comparto que toda la escena del Teseracto es demasiado redundante… aunque me parezca brutal la representación de esa Penta-dimensión.
      Pero por lo que he podido escuchar de varias personas que han visto la película, no todo el mundo parecía saber que era el propio Cooper el que realizaba esos ‘Polstergeist’ o de que manera había sucedido. Yo soy partidario de dejar en duda a parte de los espectadores antes que asegurarse de que lo entienda todo el mundo. Pero así es el cine de Nolan.
      Lo mismo digo del discurso del amor, pero es que es el motor de la película.
      Y sobre tú primer pero… ¿Final Feliz? Final lacrimógeno, vale, pero ¿Feliz?
      Sabíamos que la humanidad se salvaba, pero ver como tu hija tiene 100 años cuando tu sólo has envejecido unos 2-3 años, debe ser un palo muy duro para un padre. Ella ni se esperaba volver a verlo, y el creo que tampoco tenía la esperanza de volver a reencontrarse con un humano. Y si a eso le sumamos que está a punto de morir la hija y lo único que le queda al padre es ir en busca de la Dra. Brand. Es un final bonita, pero feliz… no tanto.
      Y sobre Hans Zimmer, igual aquí no soy objetivo porque llevo escuchandola desde el miércoles casi sin parar y me tiene hipnotizado. Había momentos que parecía que no pegase la música, pero no es así. Creo que Nolan y Zimmer sabían muy bien lo que querían. Y aveces buscar el contrapunto con lo que estás viendo y lo que oyes es lo necesario para provocar ciertas reacciones.

      Con esta mini-parrafada mía no pretendo ser un defensor de Nolan aférrimo ni despreciar tu comentario, al contrario, me gusta ver que hay gente que opina con criterio y con sus propias opiniones. Sólo he intentado epxlicar un poco esos peros que son los que suelen aparecer en las pelíuclas de Nolan. Pero en este caso creo que está tan bien contada la película y tan bien hecha que lastran muy poco el film. Una maravilla de este año y del cine de Ciencia-Ficción.

      P.D: 2001: Una Odisea en el espacio, me parece una obra de arte, pero he de decir que hay aspectos de ‘Interstellar’ que me parecen superiores al de la película de Kubrick.
      P.D.2:Ninguna mención a Kipp y CASE??? Una mezcla entre el Klaptrap del Borderlands y GlaDOS.(Sin querer matarte, claro). xD

    • Muy interesante tu comentario, pero quería hacer un inciso en un punto de los que consideras como malos (spoilers también, por supuesto):

      Respeto al teseracto, aparte de que no me parece ridícula (me gustó el detalle de que parecía que todo estuviese hecho de cuerdas, creo que es una referencia a ciertas teorías), dices que una vez que se descubre que “ellos” son unos posibles humanos evolucionados que ya se mueven en cuatro o cinco dimensiones, que por qué no hacer que sean ellos mismos los que manden el mensaje. Creo que por dos razones. Una, y entramos en circulos temporales, porque todo pasó siempre así, tanto en el pasado como en el futuro, la humanidad llegó a evolucionarse porque Cooper llegó ahí y se mandó el mensaje a sí mismo y a su hija, y viceversa, porque siempre Cooper descubrió ese mensaje que hizo posible que llegase a enviarselo a sí mismo y a que la humanidad evolucionase. Y dos, mirandolo desde otra manera, quizá los seres humanos del futuro, estando tan evolucionados, necesitasen a un humano más primario como Cooper para mandar ese mensaje porque ellos ya no entendiesen como funcionan esos humanos y esas emociones o no fuesen capaces de ver lo que ve Cooper, que el mejor sitio para depositar ese mensaje es el reloj, dado que el hecho de que Murph lo descubra y se lo lleve es el amor (concepto que quizá esos humanos hiper evolucionados no comprenden de la misma manera que nosotros, y que a la postre es el tema central de la película). Con todo este tocho quiero decir que lo que necesitan es un “traductor” o intermediario, y ese es Cooper.

      Y respecto a tu primer punto, la vuelta a Saturno de Cooper, tengo una duda: al final cuando la hija le manda a buscar a Brand xq está sola en el planeta, es simplemente porque pueda encontrar el amor con ella y hacer que no esté sola? O es que ella no ha podido mandar las coordenadas del planeta o mandar el aviso de que ese planeta es el correcto para albergar a la humanidad? Porque de ser esto último, quizá “ellos” devuelve a Cooper a Saturno para que le encuentren porque todavía no ha acabado su misión, quizá todavía tiene que ir hasta el planeta donde está Brand para ver que es un buen planeta y dar el ok o guiar a la humanidad hasta allí (pero todo esto no deja de ser una conjetura mía).

      Dicho lo cual, me encanta que la película suscite estos debates. 🙂

  2. a mi me gustaria sabes, entendiendo que todo es una paradoja, si todo ha de tener un inicio, quien puso alli el primer agujero negro, es decir, que realidad es la que hace que el ser humano sobreviva para que mil años despues, pueda mandar el agujero negro.

    Todo el mundo me dice que esta claro que lo plantan los humanos alli, pero en origen yo pienso que no, que debio generarse como una anomalia cosmica, que hizo que el ser humano en su afan de conquistador, se lanzase a traves de el. Alguno piensa como yo? o soy el unicodesquizao con esto? xD

    • Ese es precisamente el problema que tratan de explicar en la pelicula con nuestra comprension de la dimension temporal, que pensamos que es lineal y tiene un solo sentido.

      Es dificil de entender, pero en realidad no tiene porque haber una primera vez porque para alguien que pueda observar la cuarta dimension temporal como nosotros lo hacemos con las espaciales, todos los instantes de tiempo “ocurren a la vez”. Es como pensar que, para llegar al punto A, has tenido que pasar necesariamente por el punto B, cuando realmente no es estrictamente necesario.

      • te doy la razon sobre la teoria de A y B, pero para poder aceptarla, me inclino hacia el lado de los universos paralelos, entendiendo que hay otra humanidad, en otro tiempo, que ha podido desarrollar la capacidad interdimensional y del teseracto, permitiendole saltar entre universos y digamos poner hay el agujero, simultaneando la civilizacion A y la B, pero separadas por una membrana que podria ser traspasada si sabes como.
        Pero claro, todo esto me lleva a la conversacion de un amigo de, si esto es posbile, por que esa civilizacion es tan cabrona de dejar a nuestro alcance ese agujero, en vez de venir y decir “hola, somos mas avanzados y os vamos a ayudar”. En fin una rayada, pero que no dejo de darle vueltas

        • y releyendo tu comentario, me viene a la mente el doctor Manhattan y su manera de comprender el tiempo, que creo que es algo similar

        • Dave, te dejo aquí un video de Neil deGrasse Tyson (el astrofísico que se ha encargado de presentar el “remake” del Cosmos de Carl Sagan) en el que explica de manera muy clara la cuestión del tiempo en ‘Interstellar’:

          https://www.youtube.com/watch?v=R1cexcjdyIE

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