‘GATTACA’ [Cine Distópico]

GATTACA [Cine Distopico]

Guanina, Adenina, Timina, Timina, Adenina, Citosina y Adenina. Si escrutamos el título de esta película eso es lo que nos encontramos, las bases nitrogenadas que componen los ácidos nucléicos, más concretamente el ADN. Y están ahí, escondidas en ‘GATTACA’ como parte inseparable de la película. Película que ocupa nuestro número dos en el ciclo de cine distópico que estamos realizando en Zona Fandom.

‘GATTACA’, de Andrew Niccol, es, simple y llanamente, un peliculón se mire como se mire. Todo en esta película está pensado dejando poco, o nada, al azar. Una película que no sólo es una de las mejores cintas de ciencia ficción (o ficción científica como hay gente que le gusta llamarla, aunque yo tenga mis reservas en este punto) sino que es una de las grandes del cine en general.

La historia

Escalera - ADN

En un “futuro no muy lejano” la humanidad, siguiendo esta tendencia de planificación total que tiene el hombre de hoy en día, se hará con el control de una de las pocas cuestiones que quedaban fuera del alcance del hombre, la nueva generación, su gestación y nacimiento. Años de avances genéticos culminan en el control de este aspecto. Amigos míos, la eugenesia manda en este futuro. La sociedad no distingue a la gente por la raza, sino por sus genes. Así la élite está formada por válidos, gente que ha sido hecha a la carta. Sus genes han sido seleccionados para ser la crème de la crème, para ser lo mejor que los padres pueden dar de sí. En el otro extremo tenemos a los no-validos o, como los denomina Irene “nacidos de Dios”.

Nuestro protagonista es Vincent Anton Freeman (Ethan Hawke) un no-válido nacido con un 99% de probabilidades de morir por fallo cardíaco y cuya esperanza de vida al nacer es de 30 años. Sus padres al saber esto se arrepienten de haberlo concebido a “la antigua”. Y se ponen manos a la obra para crear un hermano para Vincent, Anton, que sea “válido”.

No Válido

Vincent es consciente de que no tiene futuro y decide seguir su sueño y labrar una carrera tan buena como la de cualquier válido. Para eso adquiere la identidad de Jerome Eugene Morrow (Jude Law), un ex nadador de élite frustrado, que al intentar suicidarse se quedo parapléjico. Al ocurrir este incidente en el extranjero nadie sabe lo del accidente, pero sin embargo si se descubriese viviría como un paria. Jerome prepara para Vincent muestras de piel, pelo, sangre y orina para que Vincent pueda pasar los exhaustivos y continuos controles genéticos a los que la población está sometida.

Ya como Jerome, Vincent es contratado en GATTACA, una empresa aeroespacial donde desarrolla una carrera brillante siendo seleccionado como astronauta en una misión a Titán. La cosa se complica cuando el director de la misión es asesinado y durante la investigación de este asesinato hallan una pestaña de Vincent, lo cual le puede poner al descubierto.

La eugenesia, el transhumanismo y la distopía

Eugenesia

Hablar de eugenesia es hablar de mayor o menor medida de una distopía. Pero al contrario que en otras cintas que hemos analizado en este ciclo, estamos a unos pocos pasos de conseguir lo que vemos en ‘GATTACA’, estamos a pocos pasos de conseguir “bebés a la carta”. Ahora mismo estamos en un paso meramente inferior, estamos creando “bebés medicinales”, embriones que han sido modificados para sanar al hermano mayor enfermo. De aquí a lo que se nos propone en ‘GATTACA’ hay un par de pasos, pocos más. Por eso da tanto miedo la película.

Pero la eugenesia no es un invento del siglo XXI, nada más lejos. La eugenesia es una corriente de pensamiento bastante antigua y de la que hemos sufrido sus consecuencias con diversos resultados. Desde segregación racial y/o fisiológica hasta los mayores genocidios conocidos por la humanidad. Y ejemplos lo tenemos en los últimos siglos de formas muy claras… con el “hombre blanco” demasiado protagonista (aunque no el único), usando métodos poco éticos para que los blancos, fuertes y atléticos predominen mediante un proceso de “higiene racial”.

El pianista de los seis dedos

De una política eugenética sólo puede salir la catástrofe, la distopía. Vale, puede que en este punto unos estén más acuerdo que otros, pero esto no es un blog de bioética o genética, sino de ciencia ficción, somos catastrofistas por naturaleza. Pero una cosa sí es cierta y bien lo dicen en la película que, aunque oficialmente no haya discriminación por genética es tontería negar que la habrá.

La eugenesia ha estado presente en muchas obras de ciencia ficción, la más conocida sea probablemente ‘Un Mundo Feliz’ de Aldous Huxley o, sin ir más lejos, es uno de los leit motiv más corrientes de las series de ‘X-Men’ con sagas como ‘Proyecto Exterminio’, ‘La Era de Apocalipsis’, ‘Días del Futuro y del Pasado’…

Claro, ni qué decir tiene que a esta eugenesia se le une una corriente transhumanista que aspira a mejorar los aspectos físicos y mentales con el objetivo de quitar de en medio los aspectos indeseables e innecesarios de la condición humana como por ejemplo la enfermedad. Usando para ello la tecnología disponible, que en la película está bastante avanzada en este aspecto, tanto que sin duda, tras generaciones de “bebés a la carta” se hubiera podido evolucionar hasta un estado de posthumanismo. Una humanidad que controla su propia evolución, uno de los últimos campos de batalla que tiene el hombre contra la naturaleza.

La Película

Vincent e Irene

Bueno, creo que ya va siendo hora de que empiece a hablar de la película en sí, que los temas que se desprenden de esta obra maestra dan para escribir un par de libros. Pero sin embargo, y al contrario de lo que pueda parecer, la opera prima de Andrew Niccol es sencilla pero da mucho de sí. En primer lugar deciros que es un debut excepcional al que se le encuentran pocos fallos. Andrew Niccol es un hombre que sabe lo que está haciendo, y si quedaba alguna duda sobre sus capacidades solo hace falta ver sus siguiente película, ‘El Show de Truman’, que sin ser la mejor película de Niccol sí que es una obra altamente recomendable.

Y es que la película transcurre de forma maravillosa, a todos los niveles. Un guión impecable y una realización y una fotografía que hacen ver esta película como una grata experiencia. Me resulta harto difícil sacarle defectos a la película ya que todo en esta producción es soberbia. Uma Thurman como siempre, espléndida, Ethan Hawke está enorme, a mi juicio solo ensombrecido por un imbatible Jude Law que protagoniza las mejores escenas de la película arrebatando el protagonismo a Hawke.

Eugene subiendo la escalera

Y es que en ese plano técnico yo, como mero espectador sólo puedo deshacerme en elogios, hablando de esos planos, de la fotografía, de la iluminación. Después mi verborrea alabaría esas grandes escenas que nos deja la película. Las escena de la playa, con los dos hermanos compitiendo cada vez, sobre todo la última carrera es sobrecogedora. ¡Y qué decir del final! La escena final aun anunciada logra que te emociones y que recibas los créditos finales totalmente emocionado.

Hablaría más de la película, pero no quiero porque nunca acabaría, ya que nunca sería suficiente. Así que doy por concluído este artículo, esperando que los que la hayais visto me contéis qué os pareció y esperando que los que no la han visto hayan leído razones suficientes para hacerlo.

En Zona Fandom | Especial Cine Distópico & ‘Gattaca’ o el futurismo posible

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Albertini @Albertini

Cómics, libros y televisión es de lo único que practico diariamente. Si el tiempo me deja, de eso me gusta hablar en todos los sitios donde les convenza de que tengo criterio cuando en realidad no.

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