‘Firefly’, esa gran serie de los 80

Las versiones de intro de series al estilo ochentero no son ninguna novedad, pero cuando me tocan ‘Firefly’, serie de culto y fandomera donde las haya… no tengo más remedio que propagarlo a los cuatro vientos.

Como si fuera primo de Hannibal Smith o de McGyver, el Capitán Mal Reynolds y su escuadra de cowboys del espacio se turnan para presentarse al ritmo de música tecno, dejando a un lado la guitarra acústica y la serena voz rasgada de Sonny Rhodes, sobre la balada compuesta por el propio Joss Whedon.

Lo malo de todo esto, y seguro que a alguno de vosotros también le pasa, es que me entran ganas de volver a ver la serie. Ver ‘Castle’, ‘Chuck’, ‘V’ y ‘Las Crónicas de Sarah Connor’ no son suficientes para calmar el mono… ¿Qué os parece? ¿Nos quedamos con esta versión o con la original? Os la dejo aquí para comparar (y por lo de la nostalgia, por supuesto).

Vía | Thursnext

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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