[Blog Wars] El Orgasmatrón: Los gadgets más freaks de la ciencia ficción

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Bienvenidos a Blog Wars, una serie de artículos cruzados entre Zona Fandom y nuestros compañeros de Xataka donde nos enfrentaremos hasta encontrar el gadget más freak de la historia de la ciencia ficción en el cine y la televisión.

¿Y cual es nuestra primera propuesta? ¡El Orgasmatrón™! Un artefacto recurrente de la ciencia ficción que podemos encontrar en al menos seis películas desde que hizo su primera aparición estelar en Barbarella (1968) la mítica película de Jane Fonda basada en el cómic del francés Jean-Claude Forest. En ella, el malvado científico Duran Duran (no es broma) secuestra a la provocativa Barbarella y trata de matarla literalmente de placer. Afortunadamente, nuestra heroína es realmente insaciable y termina quemando la máquina ante la mirada atónita del genio loco que tan solo puede responder «¿Qué clase de mujer eres? ¿Es que no tienes vergüenza?».

Otras películas dotadas de orgasmatrón son El Dormilón (1973) de Woody Allen, la parodia de Flash Gordon Flesh Gordon (1974), Los Caraconos (1993) con Dan Aykroyd, la grandísima Demolition Man (1993) y, por supuesto, Orgazmo (1997) la película de imagen real de Trey Parker y Matt Stone, los creadores de South Park.

Ya sabéis, contamos con vosotros para demostrarle quien manda a esos chupapilas de Xataka, así que esperamos vuestros mensajes con los inventos más locos. ¡Pero tened cuidado y no los pongáis en los comentarios no vaya a haber algún espía suelto!

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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