Battlestar Galactica se despide hasta el próximo año con algunas sorpresas

Ayer se emitió el último episodio de la cuarta temporada de Battlestar Galactica, o al menos, el último de su primera mitad hasta que la serie regrese a la parrilla de Sci-Fi Channel a principios del próximo año. Revelations es un gran episodio cargado de tensión que concluye con uno de los mejores cliffhanger de la serie, tal vez el mejor. Mención especial para Edward James Olmos (Almirante Adama), el cual ha logrado superarse en su ya de por si solvente actuación trayéndonos una escena dramática que quedará marcada en vuestra retina.

La espera va a ser dura, pero al menos tenemos un par de buenas noticias con las que hacerla más llevadera. Por un lado, parece que el season finale (y final absoluto de la serie como tal) escrito por Ronald D. Moore (responsable junto a Brannon Braga del fantástico guión de Star Trek: Primer Contacto) tendrá una duración de tres horas, por lo que el cómputo final de tiempo de la segunda mitad ascenderá a once horas. Mary McDonnell (Laura Roslin) ha descrito su reacción tras leer el guión como «una increíble inyección de adrenalina (…) Ha logrado hacerme entender la saga por completo, y que me emocione por todos vosotros».

En segundo lugar, parece prácticamente confirmado que al menos una de las tres películas televisivas de Battlestar Galactica que se venían rumoreando ha recibido luz verde para producirse este mismo año. También se rumorea que Tahmoh Penikett (Helo) no aparecerá en esta nueva película o lo hará de una forma muy breve al encontrarse en pleno rodaje de la nueva serie de Joss Whedon, Dollhouse. Esperemos que eso signifique que la película se situará en los acontecimientos de la primera temporada, cuando su personaje aún se encontraba en Caprica.

Vía | The Watcher

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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