Avalon de Mamoru Oshii: Donde la realidad virtual deja de serlo

Cuando vimos Matrix no nos extrañó oír que sus directores, los hermanos Wachowski, se declarasen fans acérrimos de Ghost in the Shell. Así que hasta cierto punto, era casi de recibo que Mamoru Oshii, el director de esa obra maestra de la animación japonesa, recogiese el testigo y volviese a sorprendernos en 2001 con una ambiciosa película de imagen real donde, en realidad, nada lo es.

En Avalon, Oshii transforma la legendaria isla de la mitología celta en un videojuego ilegal de realidad virtual al que todo el mundo quiere conectarse para experimentar la emoción de luchar por su supervivencia y olvidar la monotonía de sus vidas. Ash, una solitaria combatiente que destaca particularmente en el juego, descubre un nivel secreto, un lugar del que no hay garantía de retorno al mundo real.

Pero no os equivoquéis; las coincidencias con Matrix acaban antes de empezar. Lo que aquí encontramos es algo completamente diferente tanto visual como argumentalmente hablando. Para extendernos en lo primero parece muy apropiado citar las palabras con las que su autor definió la película: «no es anime pero aun menos es simple imagen real». Las imágenes que Oshii filmó fueron tratadas como mera materia prima dentro del proceso de la dirección de animación que gracias a la intensiva utilización de técnicas digitales (cortesía del Digital Engine Laboratory, Omnibus Japan y el programa Domino) nos permite disfrutar de algo que se encuentra pendiente entre dos mundos, el de la animación y la imagen real… ¿será casual el paralelismo de esto con el tema que propone la historia? Tratándose de Oshii, lo dudo mucho.

En fin, el caso es que el resultado final es sorprendentemente perturbador, ya no por las espectaculares escenas de acción (rodadas con la plena colaboración del ejército polaco), ni por el cuidado tratamiento del color (que marcó escuela y ahora es tan común en videojuegos como Metal Gear Solid 4), sino por la increíble combinación de factores que se dan cita en Avalon. Una película que ha llegado a ser calificada como «la más artística, preciosa y estilizada película de ciencia-ficción de la historia» por el mismísimo James Cameron (Alien, Terminator, The Abyss).

Avalon fue rodada en Polonia con un presupuesto de 800 millones de yenes y destaca por tener un reparto constituido en su mayoría por actores polacos de la talla de Malgorzata Foremniak (Ash), Wladyslaw Kowalski (Amo del Juego), Jerzy Gudejko (Murphy) o Dariusz Biskupski (Bishop). Pero no todo el staff procede de Europa central… Oshii decidió volver a confiar en algunos de sus colaboradores habituales como Kazunori Ito (GitS o toda la saga .hack) para la realización del guión y Kenji Kawai para la (magnífica) banda sonora, y eso se nota.

Si disfrutasteis con los devaneos filosóficos de Ghost in the Shell y aún no habéis tenido la oportunidad de ver este largometraje os interesará saber que Cameo lanzó en 2005 una atractiva edición especial en DVD con dos discos, uno de ellos cargado de extras, que es bastante fácil de localizar a un precio más que tentador.

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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